vettel malasia
vettel malasia

Los que siguen la F-1 desde siempre, habrán disfrutado con la carrera de Sepang y con la merecida victoria del alemán, mientras que los que llegaron a la F-1 con Alonso, todavía estarán frotándose los ojos, preguntándose: ¿cómo puede, una medianía de piloto como Vettel, ganar como ganó en Malasia?

¡Vaya carrera la de Vettel aquél día! recordarán dentro de algunos años los que vieron como un excepcional piloto, con un buen equipo detrás, le ganaba el Gran Premio de Malasia a unos Mercedes que, a pesar de que siguen siendo casi un segundo por vuelta más rápidos que los demás, no pudieron batir la fantástica carrera del piloto alemán, ni a la excelente estrategia del equipo italiano, que decidió ir a 2 paradas en lugar de las 3 de los Mercedes.

Los que no hayan visto la carrera pensarán que habrá pasado ‘algo’ muy raro para que haya ganado Vettel, si bien olvidarán que el alemán ya calificó 4º en Australia, acabando la carrera 3º, y que en Malasia rozó la ‘pole’ de Hamilton, haciendo 2º y en unas condiciones complicadas, cuando la pista empezaba a mojarse, y que la verdad es que no pasó nada extraño, salvo lo extraño que para algunos pueda resultarles una victoria de Vettel.

En España, lamentablemente, la prensa en general, con alguna escasa y honrosa excepción, le ha hecho en los 10 últimos años un flaco favor a la Fórmula 1, quitándole méritos primero a Hamilton y poco después a Vettel, ya que para algunos ‘cegatos’, obnubilados por el ‘alonsismo’, sólo un piloto protegido y privilegiado por su equipo, Hamilton, sería capaz de ganarle a Alonso, y sólo un piloto con el mejor coche, Vettel, habría sido capaz de ser 4 años seguidos Campeón del Mundo. Pues bien: ni conjuras judeomasónicas ni mundiales ganados por pura casualidad. Sebastien Vettel, con su primera victoria con Ferrari, habrá callado unas cuantas bocas, y habrá conseguido con su triunfo un respeto que algunos no le habían tenido ni con sus impresionantes carreras en todos y cada uno de sus 4 mundiales con Red Bull, mundiales en algunos casos producto de una gran superioridad, sin duda, pero en otros, gestados por un excelente equipo y un fantástico piloto.

Gran Premio Malasia
Gran Premio Malasia

¿Pero qué fue lo que pasó en Malasia? Para empezar, nada raro, porque si bien la victoria del Ferrari de Vettel le dará un poco más de emoción al Mundial, creemos que no será la suficiente como para poner en tela de juicio el próximo título de Lewis Hamilton y de Mercedes ya que la victoria de Vettel, aunque merecidísima, fue más producto de una excelente estrategia de Ferrari, que aprovechó un ‘Safety car’ al principio de la carrera para dejar el coche de Vettel en pista, mientras casi todos aprovechaban que la carrera se ralentizaba, que de las auténticas posibilidades de los Ferrari de plantarle cara a los Mercedes, todo ello sin pasar por alto un error de Mercedes, ponerle en la última parada un segundo juego de neumáticos duros a Hamilton cuando el británico esperaba disponer de unos blandos para la última fase de la carrera.

Otro de los que optó por las 2 paradas, algo ya previsto antes de salir a la carrera dada su mala posición de salida, fue Carlos Sainz, ya que, saliendo desde el puesto 15º, su única opción de ‘pescar’ algo era la de ir a una estrategia distinta a la de casi todos, incluso a la de su compañero de equipo, un Max Verstappen, que en Malasia batió en toda regla al joven español, ya que Verstappen no sólo fue 7º en la parrilla, sino que en carrera, a pesar de hacer 3 paradas en lugar de las 2 de Sainz, le superó, acabando 7º el holandés y 8º el español. En el caso del jovencísimo piloto de Toro Rosso, su 7º puesto le convierte en el piloto más joven de la historia en puntuar, cuando ya era el más joven en correr. El 8º puesto de Sainz, aún siendo un puestazo, un excelente resultado, y permitirle puntuar por 2º Gran Premio consecutivo, queda algo condicionado y con menor mérito por haber perdido, en parrilla y en carrera, con su compañero de equipo. Y ya es sabido que, al primero que hay que ganar, es a tu compañero de garaje. Y eso que Carlos Sainz logró que algunos tuviesen ‘visiones’ al verle 4º en los primeros compases de la carrera, cuando casi todos pararon a hacer el primer cambio de neumáticos aprovechando la salida del único ‘Safety car’ que hubo en la carrera.

En cualquier caso, a los 2 ‘pollitos’ de Toro Rosso hay que sumarles otro gran mérito, éste mucho más inesperado que el 7º y el 8º, y que fue que los 2 superaron a sus ‘hermanos’ mayores, ya que los 2 Red Bull quedaron por detrás de los ‘benjamines’ de la casa, una nueva demostración de que lo de Red Bull pinta muy mal, y en el verano pueden decidir dejar la Fórmula 1… o cambiar de motor. Pero… ¿quién le va a suministrar motores a Red Bull…? ¿Mercedes? Ni locos. ¿Honda? Visto lo visto, más bien que no, e incluso si el motor japonés empieza a ‘furrular’, lo normal sería que McLaren tuviese una cláusula de ‘veto’ para que su mecánica no se vaya a un ‘enemigo’. ¿Ferrari…? Y porqué no…?

¿Y Alonso qué…? Pues casi peor imposible. Para empezar, ni siquiera consiguió pasar de la Q1, algo que nos retrotraía a sus primeras carreras cuando, en vez de en un equipazo como McLaren, corría con un Minardi. En Malasia sólo dejó a un coche detrás suyo, la ‘patata’ con la que salió a la pista otro español, Roberto Merhi. Y en carrera, apenas duró 22 vueltas el McLaren del asturiano, cuando al menos estaba teniendo un buen ritmo de carrera, y estaba en los puntos, pero poco después desde su muro le ordenaron que entrase a boxes porque la telemetría daba datos preocupantes, y no quisieron arriesgarse a perder otro motor.

Carrera Gran Premio Malasia
Carrera Gran Premio Malasia

Ver a Alonso entre los últimos… y a un Ferrari ganar la carrera… seguramente no entraba en las expectativas de los seguidores del piloto español, y mucho menos que esto sea algo que, si en algún sitio tienen asumido, es en su propio equipo que, por mucho que progrese durante la temporada, McLaren seguirá lejos de poder presentar batalla por la victoria o por un podio, algo impensable para alguien que conozca, aunque sea de lejos, la trayectoria de McLaren, una escudería que, a pesar de tener de ‘socio’ a un gigante del automóvil, Honda, no parece haber acertado en nada y a la que le espera un año dramático.

Ahora toca esperar para ver si la evidente mejoría de Ferrari les permitirá hacer algo más que haberles dado un disgusto a los Mercedes en Malasia, para lo que hay que tener en cuenta en detalle no menor, y que es que Kimi Raikkonen, a pesar de no haber conseguido pasar a la Q3, salió 11º, y haber tenido que hacer una parada extra por culpa del toque que le dio Nasr y que le pinchó un neumático trasero, acabó 4º. No estuvo nada mal la carrera de Kimi.

La próxima cita, el 12 de abril, será en China, Gran Premio al que llegará Hamilton como líder, con 43 puntos, 3 más que Vettel y 10 más que Rosberg. El circuito, con grandes rectas y unas condiciones similares a las de Sepang, aunque con menos calor, podrían permitirnos ver otro Gran Premio abierto a otra ‘sorpresa’ Ferrari.

Ojalá. Sobre todo porque ver otro Mundial como el pasado, sería un aburrimiento insoportable.