Gran Premio de Austria
Gran Premio de Austria

Cuando parecía que después de hacer en Austria la 7ª pole en 8 Grandes Premios, Hamilton iba a distanciarse en la clasificación del mundial, la mejor salida de Rosberg, y con ella su llegada por delante del británico a la primera curva, decidió otra carrera aburrida.

Poca historia tuvo el Gran Premio de Austria ya que la carrera prácticamente se decidió en la salida y, por si había alguna duda, ésta la despejó Hamilton cometiendo el error de meter medio coche por fuera de la línea blanca que delimita el regreso desde los boxes a la pista, cuando volvía después de hacer su parada, sufriendo con ello una penalización de 5 segundos que le puso imposible cualquier intento de recuperar la primera posición.

El inglés, muy deportivo, felicitó a Rosberg por la victoria, comentando que en la salida tuvo un problema con el embrague y eso fue lo que le impidió defender su privilegiada posición. A coches iguales, en un circuito en el que es difícil adelantar, y con Rosberg entonado, Hamilton poco más pudo hacer que defender su 2º puesto de un Vettel que, al final y por culpa de un problema en su parada, ni siquiera pudo ser 3º.

El coche de Fernando Alonso tras sufrir el accidente
El coche de Fernando Alonso tras sufrir el accidente

La poca emoción que hubo en Austria no fue mucho más allá de la salida, con el ‘sorpasso’ de Rosberg a Hamilton, y de la 3ª curva, cuando el Ferrari de un Raikkonen cada vez más desdibujado, fue 17º en la parrilla, se le cruzó demasiado y se golpeó con el McLaren de Alonso, que salía incluso más atrás que Raikkonen, acabando el accidente con unas imágenes escalofriantes que, por suerte, se saldaron sólo con un susto y poco más, ya que ver al monoplaza del asturiano, subido al guardarail y montado sobre el Ferrari del finlandés, con el fondo plano del McLaren prácticamente encima de la cabeza de Kimi, encogió el corazón de todos.

Hablando de Fernando Alonso, hay que decir que, habiendo sido tan mala la pretemporada de McLaren, creemos que el asturiano la aprovechó para hacer cursos de meditación trascendental, porque sólo así, o por una súbita madurez, es posible entender la paciencia que está teniendo con los interminables problemas que está teniendo su escudería. Él y Button sufrieron varias penalizaciones que, incluso, volverá a sufrir Alonso en Silverstone porque en el accidente con Raikkonen se dañaron partes del motor que, al tener que ser cambiadas, entrañan una penalización. El año está más que perdido y nada invita a suponer que en 2016 los McLaren estarán delante.

Con Rosberg delante, Hamilton tranquilo detrás, y Alonso fuera en la primera vuelta, (Button abandonó en la 10ª), la única duda era ver si el buen ritmo que había tenido Vettel en los entrenamientos le permitiría acercarse a Hamilton, una incertidumbre que se desveló al parar el alemán en boxes, ya que un problema le hizo perder varios segundos de más en la parada, y con ellos la 3ª plaza, que fue a parar a las manos del brasileño Massa.

Un momento de la carrera del Gran Premio de Austria.
Un momento de la carrera del Gran Premio de Austria.

Por detrás, poco que destacar, a no ser la buena carrera que estaban haciendo Verstappen y Sainz, siempre mejor colocado el holandés que el español que, después de haber estado en los puntos, empezó a perder potencia, hasta quedarse sin batería y tener que abandonar. Verstappen, que acabó 8º, se pone por delante de Sainz en el Mundial, aunque con sólo un punto de ventaja.

El próximo Gran Premio será en la cuna de la Fórmula 1, en Silverstone, si bien hay que destacar que durante 2 días los equipos seguirán trabajando en Austria, ya que allí se celebrarán los 2 últimos días de test previstos para 2015, la última oportunidad para que, sobre todo los McLaren, hagan los deberes y traten de recortar la distancia a la que están, aunque resulta difícil esperar que tantos problemas se puedan arreglar en 2 días de entrenamientos.

De cara al final de temporada, nada ni nadie está en condiciones de amenazar el dominio de los Mercedes, y sólo si se reproducen las tensiones del año pasado entre Hamilton y Rosberg dentro de Mercedes, el mundial puede llegar a ponerse interesante, aunque lo único a dilucidar será si el Campeón vuelve a ser Hamilton o por fin consigue el título Rosberg, muy poca cosa como para que la Fórmula 1 recupere algo de emoción, algo de incertidumbre y un poco de competividad.

Paciencia.