Salida Gran Premio de Italia
Salida Gran Premio de Italia

Ni la incertidumbre de las últimas vueltas, cuando algo parecía ir mal y su equipo se temía una sanción, restó mérito a una victoria rotunda de Lewis Hamilton que, por si alguien tenía alguna duda, hizo la pole, la vuelta rápida en carrera y fue líder desde la 1ª hasta la última vuelta

A falta de 7 Grandes Premios, con 12 disputados y 53 puntos de ventaja sobre su compañero Nico Rosberg, o sea más de 2 carreras, nada ni nadie parece estar en condiciones de discutirle a Lewis Hamilton la que será su 3ª corona de Campeón del Mundo, la segunda consecutiva, en una temporada en la que los Mercedes siguen aburriendo, no dando ninguna opción a sus rivales, y en la que los Ferrari, aunque son los alumnos más aventajados entre los perseguidores, perdían medio segundo por vuelta con el inalcanzable ganador.

Raikkonen y Carlos Sainz Jr durante la carrera.
Raikkonen y Carlos Sainz Jr durante la carrera.

Monza, el templo de la velocidad y, todo hay que decirlo, el circuito más aburrido del mundo, con sólo 6 curvas y el resto con el pie derecho a fondo, no trajo nada nuevo ya que, aunque los Ferrari corren en casa y eso siempre es una motivación, la mecánica no entiende de éstas cosas y, por muy motivado que esté en piloto, cuando no hay de dónde sacar, hay que conformarse con ser 2º. Como le pasó a Vettel. Y todo ello, a pesar de que Raikkonen pareció despertar de su letargo, y consiguió la mejor posición en parrilla desde que regresó a la Fórmula 1 tras su paréntesis en los rallies, un ‘despertar’ del finlandés que le duró muy poco, porque casi la arma, y muy gorda, en la parrilla cuando, saliendo 2º, se quedó parado al elegir una mala opción de embrague para la salida, y se quedó clavado en su posición de salida. Fue casi un milagro que nadie chocase contra él y si, además de él mismo, hubo algún otro ‘damnificado’ en la jugada, ése fue Rosberg que, al tener que frenar para no chocar contra su Ferrari, perdió varias posiciones, salía 4º, y eso condicionó su carrera que, al final, acabó con un motor roto y cero puntos.

Todas éstas cuestiones, unidas a una salida impecable de Hamilton, y a un ritmo endiablado que nadie pudo seguir, convirtieron el Gran Premio de Monza en lo que habitualmente son las carreras en ése circuito italiano: un bodrio. Sólo las remontadas de Rosberg y de Raikkonen tenían algo de interés, o la lucha entre los Williams de Massa, al final 3º, y Bottas, 4º. Vettel, haciendo una buena carrera, sólo podía ser 2º y el alemán, sin cometer ningún error, les dio la mejor alegría que les podía dar a los ‘tifosi’, porque el de Ferrari fue el 1º de los mortales, ya que tanto Hamilton como Mercedes están en otra dimensión.

El único sobresalto fue el misterioso mensaje a Hamilton desde su muro cuando, a falta de 5 vueltas, le dijeron que apretase todo lo que pudiese. Después te lo explicaremos, le dijeron, pero aprieta sin asumir riesgos. El británico contestó a su equipo que, a ése ritmo al que le obligaban a ir, era imposible no asumir riesgos. El ‘enigma’ tardó poco en desvelarse, y no era otro que las dudas que habían despertado la presión de los neumáticos de los Mercedes que, si estaban por debajo de lo permitido, podían acarrear una sanción en tiempo, por eso Hamilton superó por 25 segundos a Vettel, e incluso llegar a la exclusión, algo que habría sido una bendición para Rosberg que, con la victoria de Hamilton y su cero en Italia, ve esfumarse la ya de por sí pocas opciones que tenía de cara al título. Al final no pasó nada y Hamilton se ha escapado a 53 puntos de Rosberg.

Fernando Alonso en el circuito de Monza, antes de abandonar la carrera.
Fernando Alonso en el circuito de Monza, antes de abandonar la carrera.

Por detrás, sólo alguna espectacular y atrevida maniobra de ‘Mad’ Max Verstappen en los adelantamientos llamaban la atención, mientras que Carlos Sainz intentaba acabar un Gran Premio después de 4 abandonos consecutivos, cosa que consiguió, rozando los puntos, (fue 11º), un puesto por delante de su ‘juvenil’ compañero de equipo, con Fernando Alonso, una carrera más, ‘arrastrándose’ por un circuito con un monoplaza indigno del prestigio del piloto, de la escudería y del motorista, y con el mismo final que casi siempre: abandono.

A partir de ahora, el Mundial de Fórmula 1 inicia un largo periplo lejos de Europa, a la que ya no volverá hasta el año que viene. La próxima cita, nocturna, será en el exótico circuito urbano de Singapur. Allí, en ése tipo de pistas, puede haber algo más de emoción, si bien para que la haya habrá que esperar un ‘safety car’ real o virtual, o algo parecido porque, de día o de noche, en seco o en mojado, en Europa o en el resto del mundo, para echarle un galgo a Lewis Hamilton habrá que esperar a que cambie el reglamento, porque con éste, Mercedes parece imbatible.