Cuando todo parecía estar encaminado hacia un nuevo triplete de los Volkswagen, en el último tramo del rallye y cuando llevaba casi un minuto de ventaja, Ogier chocaba contra un guardarail, perdía una victoria cantada, y se la dejaba en bandeja al ‘junior’ del equipo, el noruego Andreas Mikkelsen.

La de Cataluña parecía la mejor oportunidad, y la última de la temporada, para que Dani Sordo enderezase un año en el que las cosas no le han salido nada bien. Además, al ser el único rallye del año mixto, con una primera etapa de tierra y las 2 últimas de asfalto, parecía el escenario ideal para hacer algo ‘grande’, máxime cuando, al salir en las 2 primeras etapas de acuerdo con la posición en el Mundial, especialmente en la primera esto le beneficiaba, ya que llevaría varias ‘barredoras’ por delante, lo que le debería permitir llegar al asfalto en condiciones de luchar, como poco, por un puesto en el podio y, como mucho, por la victoria.

Lamentablemente los tramos lo pusieron en su sitio, con un coche con una mala puesta a punto, nervioso y con mala o poca tracción, sobre todo si lo comparamos con ésa máquina de ganar que es el Polo R WRC. Así fue como el cántabro, si bien acabó la 1ª etapa 4º, lo hacía ya a casi medio minuto del campeón del mundo Ogier, una distancia que en los rápidos tramos catalanes era casi imposible de recuperar, si bien le quedaba la opción de superar al 3º, un sorprendente Ott Tanak, e incluso de llegar al 2º, Jari Matti Latvala que, aunque luchaba por la victoria con Ogier, estaba a sólo 4 segundos de su ‘jefe’, apenas le llevaba 23 segundos a Sordo, una distancia que al finlandés le costaría mantener en el asfalto, a pesar de que cada rallye va mejor sobre ésta superficie.

Llegados al asfalto, se mantuvo la lucha a la décima entre Ogier y Latvala, mientras Tanak, que en la tierra había volado, en el asfalto duraba solo un tramo, porque en el 2º chocaba y dejaba la 3ª plaza en las manos de Dani Sordo, si bien el español subía una posición, pero se alejaba cada vez más del 1º, Ogier, e incluso del 2º, Latvala. Para colmo de males, por detrás de Sordo ya le venía ‘apretando’ Mikkelsen, lo que vaticinaba que poco le iba a durar el puesto en el podio al de Hyundai. Y así fue, aunque hay que destacar que, después de un problema de frenos de Latvala, Dani Sordo llegó incluso a ponerse 2º, pero a 51 segundos de Ogier, y con Mikkelsen y Latvala pegados a sus talones. Poco le duró la alegría al cántabro porque los 2 Volkswagen lo adelantaron, acabando la etapa 4º y sin posibilidades reales de volver a ponerse por delante de ellos.

12046843_1061241833895069_1461766806156360163_n

La última etapa, que parecía un trámite para Ogier, mientras Latvala y Mikkelsen peleaban por el 2º puesto a la milésima, acabó mal, cuando el francés, en el último tramo, que era la ‘Power Stage’, tocaba un guardarail, con tan mala suerte que pegaba contra uno de los soportes y arrancaba la rueda delantera derecha, acabándose allí su opción de ganar en Cataluña. Éste incidente permitió a Dani Sordo subir un puesto, y acabar en el podio, mientras que a Andreas Mikkelsen le permitía ganar el primer rallye de su vida en el mundial, un éxito del que se enteraba por la televisión, cuando le estaban entrevistando, ya que al ser el tramo televisado, se había visto el accidente de Ogier en directo. El joven noruego superó a su compañero Latvala por sólo 3.1 segundos, mientras que Dani Sordo acabó 3º, a 21.2. Con éste resultado, que aunque alegraba a Dani Sordo pero reconocía que no era la forma en la que le gusta conseguirlos, el cántabro supera a Paddon en el mundial y se queda, 8º, a 13 puntos de Neuville, de forma que, en el último rallye de la temporada, tendrá la opción de acabar el año como el mejor piloto de Hyundai.

De cara a la próxima, y aunque Dani Sordo, Neuville y Paddon tienen contrato con Hyundai, a nadie le debería extrañar algún inesperado cambio de ‘planes’, ya que los ‘castigos’ a Sordo en Nueva Zelanda y a Neuville en Gales, podrían tener más consecuencias que el haberles ‘bajado’ del coche ‘oficial’ como castigo o como llamada de atención por sus malas actuaciones. Precisamente antes del rallye, Kris Meeke, que no tiene volante para 2016, estuvo visitando las instalaciones de Hyundai en Alemania, mientras Ford, que no tiene pilotos para 2016, sigue intentando que vuelva a correr con ellos Thierry Neuville. Entretanto, Dani Sordo tiene abiertas, de par en par, las puertas de… ¡Citroën! Los franceses tampoco tienen pilotos para 2016 y están decepcionados con las prestaciones de Otsberg y Meeke, a pesar de la victoria del irlandés en Argentina. Si Citroën mejora, económicamente hablando, el contrato que tiene Dani Sordo en Hyundai, a nadie debería sorprenderle que el cántabro volviese a casa. La duda está en el 2017. Cambia el reglamento, y las únicas marcas que han asegurado su continuidad, y trabajan en los nuevos coches, son Hyundai y Volkswagen, además de Toyota. Citroën, que ahora gana en el mundial de turismos, no tiene nada claro seguir en el mundial de rallies, o sea que irse a Citroën es apostar por correr en 2016, sí, pero también por la posibilidad de quedarte sin volante en 2017.

Y Dani Sordo todavía no tiene edad como para pensar en retirarse.