Kris Meeke
Kris Meeke

La victoria de Meeke en Portugal puso más alto el listón de la cacicada de los jerifaltes de la FIA para poner dificultades para que Ogier gane el mundial o al menos que ganarlo le cueste más que los anteriores. Resulta incomprensible lo que están haciendo. Y sólo Ogier se queja.

Antes de contar qué pasó en Portugal, y por si hay algún despistado que no sabe de qué hablamos, explicaremos que, desde el año pasado, para ponerle más difícil las victorias y el título a Sebastien Ogier, los grandes pensadores de la FIA reglamentaron que, en los rallies de tierra, el líder del mundial debía salir 1º en la primera etapa. Este “castigo”, condicionaba las posibilidades del francés a la hora de extender su “dictadura”, ya que, en condiciones de seco, salir delante significa ir limpiando la trazada a los que vienen por detrás.
Pues bien: cómo con todo y con ésas Ogier el año pasado volvió a arrasar, para ésta temporada reglamentaron un más difícil todavía y, no conformes con “castigar” al líder del mundial saliendo 1º en la 1ª etapa, lo “recastigaron” haciéndole salir 1º en la 1ª y 1º también en la 2ª etapa, todo esto cuando los rallies de hoy dejan para el domingo un simulacro de rallye, con 2, 3 o como máximo 4 tramos a disputar en los que el líder del rallye ya puede escoger la posición de salida. Si está seco, escogerá salir el último de los coches oficiales, o sea el 10º o el 11º. Y si está mojado, escogerá salir el 1º, ya que con barro lo ideal es salir delante.

En Argentina, por ejemplo, Ogier, después de tener que salir 1º en 15 de los 18 tramos de la prueba, dijo que lo del mundial de rallies era cualquier cosa menos una competición seria. Acabó ganando Paddon, por muy poco, y las cabezas pensantes de la FIA, al ver que, aunque no podrán impedir un nuevo título de Ogier y de Volkswagen, sí al menos permiten que ganen otros que, en condiciones normales no le harían ni sombra al francés, deben creerse unos genios.

Dicho esto, y por si alguien no tiene memoria, o es muy joven como para saber éstas cosas, les contaremos cómo era esto antes de que interviniesen los descerebrados que a día de hoy dirigen el mundial de rallies. Si nos remontamos a las épocas gloriosas, las de los Rohrl, Mikkola, Blomqvist, Vatanen, Toivonen, Salonen, Kankkunen, Sainz & Cía, en cada rallye los pilotos no llevaban, como sí llevan ahora, siempre el mismo número. El nº 1, por ejemplo, se lo daban o al campeón en título o al piloto que, de los presentes, tuviese el mejor palmarés en ésa prueba, o incluso al ganador del año anterior. Lo del nº era algo que quedaba a criterio del organizador de cada rallye. De ésta forma, y fuese como fuese la clasificación del mundial, a la 1ª etapa se salía por el nº, saliendo, a partir de la 2ª etapa, por clasificación.

En ésas épocas, y especialmente con la llegada de Carlos Sainz al mundial, empezaron las “triquiñuelas”, sacando la calculadora para no correr tanto como para ponerse 1º y tener que salir 1º al día siguiente. Esto justificó algún que otro “ridículo”, como el que hizo Carlos Sainz en Australia cuando, después de, aparentemente, correr todo el día como un poseso, se paró, literalmente, cerca de la meta del último tramo del día para perder allí, parado, el tiempo que necesitaba perder, (que no ganar), para no salir 1º a la siguiente etapa. ¿Y por qué decimos que hizo el ridículo? Pues porque “El matador”, pensando más en perder tiempo para no salir 1º que en respetar el reglamento, se paró a perder tiempo entre las 2 pancartas del final del tramo, la de preaviso de meta y la de meta, algo que está taxativamente prohibido por el reglamento. Conclusión: que lo penalizaron por eso y, además de hacer el ridículo, perdió toda opción de seguir luchando por la victoria.

¿Qué se inventaron entonces para impedir éstas y otras triquiñuelas? Pues correr un tramo el día antes del rallye y que los pilotos pudiesen elegir, en función de la clasificación de ése tramo, su posición de salida. Viendo el despropósito de ahora, ésa idea no estuvo nada mal. Como estaba bien, pero primero Loeb y después Ogier ganaban ése tramo de clasificación, y podían elegir entonces su mejor posición de salida, pues entonces decidieron que, para ver si podían ponerle las cosas más difíciles a los francesitos, hacerles salir primeros en la primera etapa y, como ya hemos contado, a partir de éste año primeros en las dos primeras etapas.

Por cierto: en la época dorada del mundial de rallies, cuando no había triquiñuelas, engañifas ni jugarretas, los rallies tenían 40, 41, 42, 43, 44, 45 y hasta 48 tramos, como tuvo el Acrópolis de 1990, aquél primer rallye que ganó Carlos Sainz. Y que nadie piense que eran 48 “tramitos”. Uno de ellos, el mítico “Tarzán”, tenía 40 kms. y se hacía dos veces, y el resto, además de estar destrozados, se hacían a 50º de calor dentro del coche. Eso sí que eran rallies.

Dicho todo esto, y si la norma anti Ogier es ya de por sí un escándalo, lo que pasó en el 5º tramo de éste Rallye de Portugal superó con creces los despropósitos que habíamos visto hasta ahora. Resulta que, beneficiándose de su posición de salida, Meeke salía el 13º, el de Citroën iba liderando el rallye, después de haber hecho 2 mejores tiempos en los 3 tramos disputados ésa mañana. La cuestión es que en el 5º tramo se salió Hayden Paddon y, al caer encima de unos matorrales, el calor del escape de su Hyundai incendió la hierba, el coche se calcinó por completo y el de Nueva Zelanda pasó de la gloria de Argentina al infierno de Portugal. Tuvieron que entrar los bomberos por lo que el tramo fue suspendido, cuando ya habían llegado a la meta 6 o 7 pilotos.

En estos casos, a los pilotos que no hubiesen podido hacer el tramo se les da el tiempo del último piloto en llegar a la meta, salvo que ése tiempo, por las razones que sea, (un pinchazo, un trompo, una salida, una avería), sea anormalmente malo. ¿Qué hicieron los lumbreras de Comisarios Deportivos del Rallye de Portugal? Pues con dos “bemoles” le dieron, inventado, el mejor tiempo a Kris Meeke, con 5.2 segundos de ventaja sobre Suáre. Es la primera vez en la historia que un piloto hace un ”scratch” sin haber corrido un tramo. Escándalo, esto es un escándalo. Escándalo.

Para acabar con las explicaciones, diremos que toda norma puede tener, y de hecho tiene, sus pros y sus contras. Salir detrás te puede beneficiar pero, por ejemplo, si llueve, te perjudicaría. ¿Qué van a hacer los Comisarios Deportivos la próxima vez que se corra en tierra y llueva? Van a mandar a Ogier al “infierno” del 13º para que no siga ganando? Son capaces.
Explicado todo esto, debemos decir que el Rallye de Portugal 2016 no tuvo mucha más historia. Más que beneficiado por su posición de salida, Meeke ganó 8 de los 12 primeros tramos, y así construyó una victoria que, en condiciones normales no habría conseguido. Meeke es un buen piloto, sí, pero no es un fuera de serie, y la comodidad con la que ganó el rallye lo demuestra que, antes de empezar a “dosificar” su ventaja, le sacaba 1:02.9 a todo un Ogier que, saliendo 1º, veía, impotente, cómo el de Citroën, al encontrarse los tramos limpios de arenilla, gravilla y piedras, podía pilotar más cómodo, gastaba menos sus neumáticos y tenía más capacidad de tracción. En condiciones normales, a día de hoy sacarle un minuto a Ogier no está al alcance de nadie. Sí, además de la norma anti Ogier te ayudan los Comisarios Deportivos inventándose un tiempo en un tramo que no corriste, entonces podrás decir que le has dado una paliza. Irreal. Injusta. Antideportiva. Pero ésta 2ª victoria de Meeke en el mundial quedará en la historia del campeonato, y dentro de unos años nadie se acordará la forma en la que la consiguió.

En cuanto al resto, Dani Sordo fue de más a menos, luchando incluso por la victoria en la 1ª etapa, para ir desdibujándose en la 2ª etapa, y acabar recibiendo órdenes del equipo para que no arriesgase en su lucha por el 3º y se conformase con ser 4º, por detrás de Meeke, Mikkelsen y Ogier. Al Hyundai del español le falta tracción cuando los tramos son deslizantes, y esto es algo que volverá a sufrir en la próxima cita, Cerdeña, uno de los rallies en los que la tracción es fundamental.

¿El asturiano Suárez? Bien, gracias. A lo suyo. Volcó en la 1ª etapa y, aunque pudo seguir y acabó el rallye, el tiempo perdido no le permitió luchar por la victoria en WRC2.
Respecto al mundial, y a pesar de las “triquiñuelas” anti Ogier, el francés de Volkswagen cada rallye que pasa es más líder. Tiene 114 puntos y el 2º es su compañero de equipo Mikkelsen, (que podría haber firmado ya con Toyota para 2017), que tiene casi la mitad de puntos: 67.

¿Qué inventarán para 2017 para impedir otro título de Ogier? No dejarle correr. Son capaces.