Jari-Matti Latvala (FIN), Miikka Anttila (FIN) Volkswagen Polo R WRC (2016) WRC Rally Poland 2016

La mala suerte de uno, o la suerte de otro, un factor tan difícil de cuantificar, decidió un rallye, el de Polonia que, a falta de 2 tramos parecía estar en las manos del estonio Ott Tanack, en la que habría sido su primera victoria. Un pinchazo le hizo perder la posibilidad de alcanzar un sueño

Que los deportes del motor son muy puñeteros no debería admitir demasiadas dudas. Siempre hay que contar con pequeños factores que un piloto no puede controlar, y que al final acaban decidiendo una victoria, a veces por averías de componentes que apenas valen céntimos. En el caso de Ott Tanak, que tenía la victoria en Polonia prácticamente en la mano, fue por culpa de un pinchazo en el penúltimo tramo, cuando el 2º y a la postre ganador, Andreas Mikkelsen, ya había levantado el pie y asumido la que habría sido una merecidísima primera victoria del pupilo del también estonio Marko Martin.

La desgracia de Ott Tanak tiene además otros condicionantes que la hacen especialmente dolorosa y particularmente injusta, si es que se puede esperar justicia en un deporte, y más en uno del motor. El estonio, sin programa éste año en el mundial, corre solo algunos rallies dentro del equipo de Malcolm Wilson, el M-Ford, el mismo en el que el año pasado estaba como piloto oficial, pero en el que este año corre algunas pruebas gracias al apoyo de DMack.

DMack es un fabricante de neumáticos pequeño, que compite contra gigantes como Pirelli o Michelin, siendo la marca francesa la actual proveedora de neumáticos de los equipos oficiales del mundial de rallies. DMack es propiedad de Dick Cormack, un ex ingeniero de Pirelli con mucha experiencia en el mundial de rallies que, un día, decidió pedir la cuenta en la casa italiana para marcharse a la China a fabricar neumáticos. Hablamos de hace muy poco, porque DMack como marca sólo existe desde el año 2008. Enamorado de los rallies, Dick Cormack empezó a suministrar neumáticos de carreras en pequeños campeonatos, (el escocés…), y fue en el Rallye de Gales de 2011 cuando, precisamente con Ott Tanak como piloto, DMack debutó en el mundial absoluto. Cinco años después, Cormack acudió en ayuda del estonio y le montó un pequeño programa para 2016 con el que podría haber ganado el Rallye de Polonia.

La gesta de Ott Tanak fue tan espectacular, y la pérdida de la victoria tan ingrata, que al acabar el rallye y llegar los coches al pre parque de final de rallye, con Ott Tanak llorando, abrazado a su novia, el campeonísimo Sebastien Ogier se acercó al estonio, lo abrazó y lo levantó en peso, se lo puso, literalmente, sobre el hombro izquierdo y así lo acercó al público que, aplaudiendo a rabiar, supo reconocer el generoso y deportivo gesto de Ogier y el mérito de Tanak. Será difícil que al estonio se le vuelva a presentar una oportunidad así, pero lo cierto es que con su actuación en Polonia no sería de extrañar que alguna de las marcas que necesitarán un tercer piloto para 2017, hayan puesto sus ojos en él. Se lo merece. Aunque en su carrera deportiva mundialista haya chocado de más.

En cuanto al rallye si, además, algo destacó, fue la paupérrima actuación de Dani Sordo. Hace varios rallies que venimos avisando de que algo pasa con el cántabro, algo que quedó claramente de manifiesto en el rallye anterior a Polonia, el de Italia. En la crónica del Rallye de Italia escribíamos:

Y decimos que Dani Sordo está siendo el peor piloto de los oficiales porque los datos, a pesar de la simpatía que sentimos por el de Puente San Miguel, son concluyentes, cruel y duramente concluyentes, en cuanto a que Dani Sordo le tiene que estar pasando algo, como poco por la cabeza, para estar haciendo un mundial tan pobre, tan lamentable y tan lejos de las que creemos, (nos resistimos, todavía, a escribir creíamos…), son sus posibilidades reales. Y si el único dato a favor es que ha puntuado en todas las carreras del año, a nosotros, sinceramente, y viendo cómo ganan sus compañeros de equipo, no nos vale. Esperamos más de él y le creemos capacitado para conseguirlo.

Al cántabro le ganan, y con facilidad, sus compañeros de equipo. Y no sólo le ganan en los tramos, alguno como Hayden Paddon incluso saliendo más castigado que Sordo por el orden de salida, sino que, si ya no fuese suficiente castigo para Sordo que le ganen en los tramos, sus compañeros ganan rallies, como Paddon en Argentina y Neuville en éste Cerdeña. Es verdad que alguno podrá decir que Paddon le iba ganando en Cerdeña, incluso saliendo delante de Sordo y encontrándose los tramos todavía más sucios que el cántabro, pero que acabó chocando y teniendo que abandonar. Sí. Es verdad. Pero no es menos cierto que algunos ya estamos deseando ver chocar, si fuese el caso, a Dani Sordo, pero al menos luchando por la victoria, en los tramos y en los rallies, como chocan Paddon y Neuville.

Para colmo de males para el cántabro, el joven e inexperto Kevin Abbring se permitió el lujo de, con un coche como el de Sordo, hacer un “scratch” en Cerdeña, mientras que Neuville, de 19 tramos, hizo 9 mejores tiempos. Ahí queda eso. ¿Sordo? De pena. El cántabro fue 8º, 11º, 7º, 4º, (con Neuville 1º), 10º, 6º, 7º, 4º, (otra vez con Neuville 1º), 6º, (ésta vez con Abrring 1º. Sonrojante), 8º, 8º, 4º, (nuevamente con Neuville 1º y, además Abbring 2º), 4º, 5º, (en otro scratch de Neuville), 8º, 8º, 7º y 6º en la Power Stage, con Abrring 2º y Neuville, que se jugaba la victoria, 5º. O sea: una debacle sin paliativos para Dani Sordo. Que le ganen sus compañeros de equipo le deja en mal lugar en Hyundai, pero que le ganen, en más de un tramo, pilotos como Camilli, Suninen o Bertelli, es la señal inequívoca que algo pasa con Dani Sordo porque sus últimos resultados, a pesar de 4 cuartos puestos consecutivos, no son normales.

Seguimos con Polonia donde Dani Sordo prácticamente hizo el ridículo, siendo superado en muchos tramos por pilotos del WRC-2, y naufragando en el 11º puesto hasta abandonar en el penúltimo tramo cuando era 10º. Su mejor tiempo fue un 4º, en un tramo espectáculo de apenas dos kms. y medio, si bien para encontrarlo en las tablas de tiempos había que bajar en casi todos los tramos al 10º, 11º, 12º o incluso al 17º mejor tiempo. Un desastre total. Para colmo, cuando no se jugaba nada, en el 2º tramo de la mañana del domingo, cuando iba 11º, a casi 3 minutos del líder, se pegó duramente de frente contra una chicane de balas de paja, destrozando el frontal de su i20 WRC. Le arreglaron el coche en la asistencia, pero a poco de empezar el penúltimo tramo, tocó contra un talud con la rueda trasera izquierda, rompiendo la suspensión, y teniendo que abandonar.

Se podrán hacer muchas lecturas, como la de que, al salir 2º a la carretera, detrás de Ogier, esto le perjudicaba mucho. Aceptaremos pulpo como animal de compañía, pero si ése es el motivo, o el argumento para justificarse, habrá que explicar entonces cómo es posible que Otsberg, que salía inmediatamente detrás de Sordo, le fuese ganando durante todo el rallye, o que Mikkelsen, que durante las 2 primeras etapas salió 4º, no solo vapulease a Sordo en todos los tramos, sino que estuviese luchando por la victoria hasta el último tramo. Mientras tanto, con un coche igual al del cántabro, Paddon marcaba 3 mejores tiempos y Neuville uno, estando en todo momento los otros 2 pilotos de Hyundai luchando por la victoria o, como poco, por un lugar en el podio. Y eso que ésta vez Sordo no tenía ninguna presión, ya que eran Paddon, al final 3º, por detrás de Mikkelsen y Tanak, y Neuville que acabó en el 4º puesto a sólo 8 décimas de Paddon, los pilotos de Hyundai que puntuaban para marcas.

De cara al futuro, la próxima cita no aventura nada bueno para un Dani Sordo que parece estar perdidísimo, ya que el próximo rallye es el Mil Lagos, el de Finlandia, donde se rueda a unas velocidades altísimas, como en Polonia, pero con el agravante de que en Polonia los tramos son más estrechos y en Finlandia son auténticas autopistas de tierra. En Finlandia la excusa ya no podrá ser la de abrir carretera, porque allí saldrá 5º. Menos mal que después del Mil Lagos vendrán 4 rallies seguidos de asfalto, Alemania, China, Córcega y Cataluña, si bien en el caso del rallye de casa es una prueba mixta. Pintan bastos para el cántabro que, si no espabila, puede quedarse en España el año que viene porque aunque todavía le queda algo de crédito, las marcas no están para pagar veteranos que no les aportan casi nada, y podrían preferir contratar a jóvenes como Lefebvre, Breen, Evans, Camilli, Tanak, Tidemand, Suninen, Lappi o Kruda.

Del resto del rallye podemos decir que varios pilotos declararon al final de algunos tramos que habían competido en las condiciones más dantescas a las que se habían enfrentado en su vida. Dani Sordo por su parte, admitiendo en todo momento que no le salían los tiempos, sí decía que se divertía conduciendo y que el coche iba bien, o sea que nos permitimos suponer que, en vez de ejercer de piloto, en Polonia ejerció de volantista, y así le caían segundos por todos lados.
A final de mes, en Finlandia, a sufrir otra vez con el de Puente San Miguel.