Después de un inicio de temporada que más parecía encaminado a perder el título que a poder conservarlo, entre los éxitos de Hamilton y los fiascos de Rosberg, el mundial se ha dado la vuelta, y el campeón ya está con 19 puntos de ventaja sobre su compañero, cuando hace poco estaba 43 por detrás

Mientras Lewis Hamilton está claramente posicionado en el tobogán de subida, Nico Rosberg lo está en el de bajada. Pocas oportunidades tendrá el alemán de volver a disponer de casi 2 carreras de ventaja sobre su compañero de equipo, y muy difícil será que, con 19 puntos de desventaja, Hamilton vuelva a darle la oportunidad de disputarle un título que, hace 5 carreras, parecía claramente decantado a favor del rubio de Mercedes.

Y eso que las dos últimas poles fueron para Rosberg, si bien no fue capaz de aprovechar ninguna de ellas para ganarle la partida a Hamilton. Más bien al contrario. El inglés, que había salido mal prácticamente en todas las ocasiones que tuvo la pole, en las 2 últimas que estuvieron en poder de su compañero de equipo, lo bordó en las salidas, poniéndose 1º, tanto en Hungría como en Alemania, y ganando de calle unas carreras que, prácticamente se decidieron en las salidas o en la primera curva.

Ahora, el peor enemigo de Hamilton es el cambio de motor al que estará obligado, y la consiguiente penalización, algo que todo indica se hará en el próximo Gran Premio, el de Spa, ya que el trazado belga es de los de piloto piloto, y en el que se puede adelantar, de tal forma que, a pesar de la penalización, en Spa sería donde el castigo resultaría más fácil de minimizar, sin descartar, en ningún caso, que Hamilton tuviese que salir 6º o 7º y que, incluso, con una buena estrategia, pudiese hasta luchar por la victoria.

En Alemania, su casa, (aunque vive en Mónaco…), Rosber dilapidó en la salida toda la ventaja que podría significar salir desde la pole, ya que volvió a salir mal y, no solo perdió el primer puesto con Hamilton, sino que fue superado por los Red Bull de Verstappen y Ricciardo que, a la postre, serían los que, aunque en orden inverso, acabarían en el podio a espaldas de Hamilton. En el caso de los Red Bull, y siguiendo órdenes de equipo, Verstappen se “dejó” adelantar por Ricciardo, asegurando un 2-3 y superando con los puntos conseguidos en Alemania a Ferrari en el 2º puesto por escuderías.

En cuanto a los españoles, y después de los “espejismos” de Hungría, Alonso y Sainz ni siquiera entraron en los puntos, volviendo a ser protagonista el asturiano por un desafortunado comentario por radio con su muro, al que en tono irónico y despectivo les dijo: “No os preocupéis que ya perderé un puesto al entrar a boxes pero lo recuperaré después en la pista”, extendiendo el criterio de que, cuando acaba bien es gracias a su talento, y cuando acaba mal es por culpa de su equipo. Genio y figura.

El mundial se toma un merecido mes de descanso, para volver al final de agosto con uno de los platos más fuertes, y más sabrosos, que puede ofrecer la descafeinada Fórmula 1 de hoy: Spa, trazado mítico y mágico donde los haya.

Buenas vacaciones.