Neuville sigue imparable

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Que el Hyundai i20 WRC 2017 es un coche ganador ya nadie lo duda, y que Thierry Neuville es candidato a disputarle el título de campeón del mundo ésta temporada a Sebastien Ogier, tampoco. La 2ª victoria consecutiva del belga pone emoción en el mundial de rallies

 

¡Vaya rallye el de Argentina! Se decidió en el último tramo y por solo ¡7 décimas! Increíble. Tan increíble como fue el rallye que se marcó Elfyn Evans, con un coche privado, aunque dentro de la estructura de M-Sport, y calzado con neumáticos DMack que, viendo el carrerón de éste chavalote, y las buenas actuaciones de otro piloto también calzado por DMack, Ott Tanak, habrá que empezar a considerar que ésas ruedas “vuelan”.

Haciendo un poco de resumen, hay que decir que a Argentina se llegaba, después de 4 rallies, con 4 ganadores diferentes, con 4 marcas diferentes. Sebastien Ogier con Ford en Montecarlo, Jari Matti Latvala en Suecia con Toyota, Kris Meeke en México con Citroën y Thierry Neuville en Córcega con Hyundai. ¿Qué más se podía pedir? Pues que en Argentina hubiese un 5º ganador diferente, y que ése ganador fuese Dani Sordo. Por pedir que no quede, aunque el cántabro nos tiene de fiasco en fiasco.

La cuestión es que, cuando algunos deseábamos que fuese el turno de Dani Sordo, ya se sabe, no hay quinto malo, el “chico listo” de la clase resultó ser un inesperado Elfyn Evans. El joven británico ya empezó bien en el primer tramo, un “bodrio” de esos que se hacen para acercar los coches a la gente, de apenas 1.900 metros, en el que hizo, empatado con Sordo, todo hay que decirlo, el 2º mejor tiempo, a solo 9 décimas del más rápido, Sebastien Ogier. Pero fue en el 2º tramo, un tramo ya de los de “verdad”, con casi 20 kms., cuando Evans demostró que salía a por todas, haciendo el mejor tiempo y poniéndose líder del rallye, con 6.4” de ventaja sobre Ogier. La alegría por mi “barrio” llegó con el tercer mejor tiempo de Dani Sordo en ése tramo, detrás de Evans y Meeke, colocándose 3º en la provisional después de 2 tramos. Empezaba bien Sordo, algo, por cierto, poco habitual. Entretanto, Ogier sufría lo suyo abriendo carretera, siendo la primera “barredora” de los lobos que venían por detrás. Pero duran tan poco las alegrías en mi “barrio”, que en el tercer tramo Dani Sordo la “cagó”, pegando contra una piedra, rompiendo una bieleta de la dirección, teniéndola que cambiar en el tramo, perdiendo algo más de 11 minutos en la operación. ¡Al carajo las opciones de Sordo! Por cierto: el mejor tiempo lo volvió a hacer Elfyn Evans, seguido otra vez por Kris Meeke. Así, en apenas 3 tramos, ya estaba claro quiénes serían los “gallos” del corral, quién no se iba a comer una “rosca”, (Sordo), y quiénes tenían que currárselo para meterse en la “pomada”, o sea Ogier, Latvala y Neuville.

La “sorpresa” de ver líder a Evans aumentaba tramo a tramo, entre otras cosas porque el joven piloto de Ford hizo, del 2º al 7º tramo ¡6 scratchs seguidos! lo que le permitió acabar la 1ª etapa lógicamente 1º, con nada menos que 55.7” de ventaja sobre Mads Otsberg que, tramo a tramo se fue metiendo en el “lío”, un minuto y 7 décimas sobre Thierry Neuville y 1.06.7 sobre Ogier. ¡Increíble!

En el primer tramo de la 2ª etapa, lo primero que se comprobó fue que Sordo las iba a pasar “canutas” para hacer algo medianamente digno, porque el “toque” no solo le había hecho perder una minutada, sino que en las 2 últimas etapas, al ser el último de los WRC, el cántabro debía abrir carretera. O sea que, a barrer para los que venían por detrás y a no conseguir ningún tiempo digno de mención, mientras que Elfyn Evans, no contento con sacarle casi un minuto al 2º, hacía el mejor tiempo en el primer tramo del 2º día.

Sin embargo, quizás “aconsejado” por su jefe, Malcolm Wilson, y con un minuto de ventaja, el sorprendente Evans empezó a dosificar su ventaja. Del 1:01.5 con Neuville después del primer tramo de la 2ª etapa, pasó a disponer de una renta de 55.9” sobre el belga después del 2º tramo del día, ventaja que se redujo a los 44.1” después del tercer tramo, creciendo hasta los 45.5” después del 4º para, por culpa de un par de pinchazos, descender bruscamente a los 30.4” después del 5º tramo del día, y quedarse su ventaja, dramáticamente, en apenas 11.5” después del 6º y último tramo de la etapa.

Por cierto: mientras pasaba todo esto, Kris Meeke desaparecía de la pelea después de pegar un volquetazo en la 1ª etapa, que obligó a su equipo a reconstruirle el Citroën, un duro trabajo hecho en vano, porque el fogoso ganador en México se metió otro “palo” de pantalón largo, desintegrando su coche en un accidente que fue, según el propio Meeke, el más fuerte de su carrera.

Quedaban, para el domingo, solo 3 tramos. Thierry Neuville, con un coche con un gran potencial, “liberado” de la presión después de haber ganado en Córcega, y por ello olvidadas y perdonadas por su equipo sus dos grandes y consecutivas “cagadas” en Montecarlo y en Suecia, saldría a por todas. Y así fue. Primer tramo: Neuville le recorta 2.5” a Evans y, a falta de 2 tramos, se queda a 9” del chavalote de Ford. Segundo tramo: ya solo corrían 2. Mejor tiempo para Neuville, que le gana al 2º, Evans, por 8.4”. ¿Diferencia a favor de Evans a falta de un tramo, la Power Stage, de 16 kms.? ¡Solo 6 décimas! Más emoción, imposible.

Último tramo. Por el único punto intermedio previsto en el cronometraje, situado aproximadamente en la tercera parte del tramo, pasa Elfyn Evans 3.1” más rápido que Neuville. El chavalote se acercaba a su 1ª e impresionante victoria pero, casi al final, al entrar en un puente de hierro, muy estrecho, el prometedor piloto de Ford comete un pequeño error, desliza más de la cuenta para meter el coche en el puente, perdiendo un tiempo precioso. ¿Tiempos al final del tramo? Neuville hace el scratch, superando a Evans en 1.3”. ¿Resultado final? Ganó Neuville por ¡7 décimas de segundo! Impresionante.

¿Quieren que les diga la verdad? Pues que en cuanto tuve claro que sería otro rallye sin pena ni gloria para Dani Sordo deseé, pero de todo de corazón, que en Argentina ganase Elfyn Evans. No tengo, faltaría más, absolutamente nada en contra de Thierry Neuville, pero fue tan grande la gesta del joven británico que, en lo que será una evidencia de que me estoy haciendo ya muy mayor, me hacía ilusión que ganase alguien con el que nadie, empezando por mi, contaba.

Me encantan las heroicidades. Y la forma de correr de Evans fue heroica. Pero perdió. Conozco un poco la “cabecita” de unos cuantos pilotos, de diferentes disciplinas, por lo que ahora mi duda es saber cuánto tiempo dará vueltas la “cabecita” de Evans preguntándose dónde perdió ésas malditas 7 décimas que le impidieron ganar su primer rallye. Si tiene la “cabecita” de Neuville, que lo dio todo en Córcega después de haberla “armado” dos rallies seguidos, apuesten a que Evans saldrá en Portugal a exigirle al mundial de rallies lo que le “debe”. Y de corazón os digo que, aunque le deseo lo mejor a Sordo, si alguien me encantaría que ganase en Portugal, ése es Elfyn Evans. Los rallies te deben una, chavalote. Cóbratela lo antes posible. Y el de Portugal es un escenario inmejorable para sacarte, y para sacarme, el mal sabor de boca que me dejó el Rallye de Argentina.

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