Impresionante Lappi. Decepcionante Sordo

0
167

Ha nacido una estrella: Esapekka Lappi. Joven, de 26 años. Finlandés volador, como tantos otros que le precedieron en la espectacular disciplina de los rallies. Y eso que, de niño, a quién quería imitar era a Kimi Raikkonen. Pero los rallies son más baratos que la escalera a la F-1

Es mucho, y muy bueno, todo lo que se pueda escribir sobre Esapekka Lappi. Y, conociendo sus antecedentes, sería fácil acertar si decimos que en éste joven finlandés hay madera de campeón del mundo de rallies. Para empezar, nació en una pueblo, Pieksamaki por el que pasa el mítico Mil Lagos, por lo que haberse “contagiado” de la pasión por el automovilismo era algo casi cantado, máxime cuando los pilotos de rallies son en Finlandia una especia venerada, protegida, respetada y ayudada. Sin embargo, sus inicios en el karting le animaron a tratar de seguir los pasos de otro finlandés volador, aunque éste vuela bajo, como es Kimi Raikkonen. Pero, viendo que los peldaños que hay que escalar para llegar a la Fórmula 1, o a la antesala de la Fórmula 1 son mucho más caros que los que hay que dar para hacerse un nombre en los rallies, papá Lappi lo llevó a su terreno, y a su pasión, y lo “reorientó” hacia las pruebas de carretera.

El resto, aunque algunos se hayan enterado ésta semana de que existe, es conocido por quienes siguen con interés y con detalle el mundo de los rallies. Hace 5 años, cuando ya había empezado a correr el campeonato de Finlandia, los de Skoda le hicieron una prueba, casualmente en España, y los dejó impresionados. Decidieron ficharlo, le prepararon dos buenos programas, (ganó el Europeo en el 2014 y el mundial WRC2 en 2016), e incluso, para que “conociese” el asfalto, lo trajeron a correr un rallye a España, concretamente a Córdoba, el Sierra Morena. Que llegase al mundial era cuestión de tiempo, y eso que, al retirarse el Volkswagen del mundial, (Skoda es una marca del Grupo…), se quedó sin programa. Pero Tommi Makkinen acudió en su ayuda y lo fichó para el nuevo equipo Toyota, una decisión no exenta de riesgo ya que con la llegada del joven Lappi el Gazoo se convertía en un equipo 100% finlandés, toda vez que, además del “jefe”, (Makkinen), los pilotos oficiales eran Latvala y Hanninen. Y esto en Japón no lo veían con muy buenos ojos, ya que preferían a Mikkelsen o Tanak.

La cuestión es que, para los que les interesen los datos estadísticos, el chavalote se ha convertido, con su victoria en Finlandia, en el piloto que menos carreras ha necesitado en el mundial, (con un WRC), para ganar un rallye: 4, después de haber corrido éste año en Portugal, Cerdeña, Polonia y Finlandia, superando con éste triunfo a celebridades del mundial como Loeb, Ogier, Kankkunen, su propio jefe Makkinen, Sainz y todos los demás campeones del mundo. Para más valor, ésta era la primera vez que Lappi corría el Mil lagos con un coche de especificaciones WRC, si bien ya había dejado su impronta hace 5 años cuando, siendo más imberbe de lo que todavía es hoy, con un S2000 le “echó” carreras a todo un Sebastien Ogier que, aquél año, corría con un Skoda S2000.

En cualquier caso, y como los rallies se pueden ganar de muchas maneras, incluso si pasabas por ahí y las circunstancias se favorecen, debo decir que éste no ha sido, en ningún caso, el de Esapekka Lappi. Y es que en Finlandia hizo nada menos que 10 “scratchs” de 25 tramos, siendo varios de ellos seguidos, como los 4 mejores tiempos que hizo, de forma consecutivo, en los tramos 4º, 5º, 6º y 7º, o los otros 4 consecutivos que se marcó en los tramos 9º, 10º, 11º y 12º. Además, en alguno de los tramos en los que le mejor tiempo lo hacía su jefe de filas, Latvala, Lappi quedaba 2º a una décima. O dos. O tres. Un máquina.

El rallye fue impresionante y, aunque el éxito de Lappi deje sin tanta relevancia otras cosas importantes y destacadas que pasaron, hubo alguna, como la actuación de otro nuevo “flying finn”, Teemu Suninen, que no puede pasar desapercibida. En éste caso se trata de otro “chavalote”, éste de solo 23 años que, después de haber tomado contacto con un WRC, un Ford de M-Sport, en el pasado Rallye de Finlandia, salió a por todas en el rallye de casa y llegó a luchar por acabar en el podio en el Mil Lagos, ya que durante muchos momentos del rallye fue 2º o 3º pero, a falta de un tramo, un trompo le hizo perder sus opciones de acabar en el podio, y terminó en un brillante 4º puesto, aunque le supo a poco después de estar 2º y 3º.

Otro aspecto destacable fue que en muchos momentos del rallye el podio estuvo copado por finlandeses, algo que en ningún caso era algo noticiable, ya que durante muchos años, hasta la llegada de Sainz, Auriol, Loeb y Ogier, los finlandeses, con algún “entrometido” sueco, (Blonqvist, Waldegard…), copaban los puesto del podio e, incluso de los 10 primeros, ya que hubo algún año que, de los 10 primeros, 8 eran “suomis”. Sin embargo, la “noticia” de ver, otra vez, a 3 finlandeses en los 3 primeros puestos resultó en éste Mil Lagos mucho más llamativa ya que los 3 eran ¡pilotos de Toyota!

Al final, y cuando estaba disputándole el triunfo al joven Lappi, el que cayó, y ésta vez por una avería eléctrica. En ése momento, Jari matti Latvala era 1º, con solo 8,5 segundos de ventaja sobre Lappi. Al abandonar Latvala, Lappi quedó como líder, con una comodísima ventaja de casi un minuto, concretamente 54.1 sobre su compañero de equipo Juho Haninnen y 58.4 sobre el otro “fenómeno”, el ya mencionado Suninen. Quedaban en ése momento 6 tramos y, a la velocidad que se rueda, (en realidad se “vuelas”…), en Finlandia, reducir un minuto es tarea imposible, salvo error del líder. Fuera Latvala, el enemigo fue un piloto que hizo un rallye magnífico, Elfyn Evans que, en los últimos tramos, y beneficiándose del trompo de Suninen, no solo se metió en el podio, sino que le ganó el 2º puesto a Haninnen.

Conclusión: un rallye para recordar, para la historia, emocionante, con pilotos volando por los tramos de Finlandia, luchando 5, 6 y hasta 7 en muy pocos segundos, pero con una cara amarga, especialmente para los aficionados españoles, y que estuvo representada por la decepcionante actuación de Dani Sordo, algo que, lamentablemente, no nos coge por sorpresa. Para ello, basta leer uno de los párrafos que escribíamos en la crónica del Rallye de Polonia:

En Polonia, un rallye complicadísimo, con tramos tipo Finlandia, súper rápidos, y que para colmo tuvo la incómoda presencia de la lluvia, se vieron muchas cosas, entre ellas la confirmación de que Ott Tanak es un valor firme, a pesar de haberse dado un golpe, que Ogier lo va a pasar mal para defender el título, que Neuville está desatado y será difícil de frenar, que el Citroën sigue sin estar delante, y que Dani Sordo está un paso, o dos, por detrás de los mejores, y al nivel de varios chavalotes que, si el cántabro no “espabila”, lo van a dejar donde habitualmente está: en el pelotón de cola de los pilotos oficiales. Ogier, Neuville, Tanak y Latvala están un paso, o dos, por delante de Sordo. Y Sordo está, a duras penas, al nivel de Paddon, Evans, Breen, Hanninen y Mikkelsen. Para colmo, de pronto aparecen chavalotes como Lappi o Lefebvre que, a pesar de ser unos novatos, se le suben a las barbas al de Puente San Miguel. Conclusión: que la estrella de Dani Sordo se está apagando y que le quedará en el mundial lo que le quede de contrato con Hyundai. Un año”.

Lo de Dani Sordo en Finlandia fue de pena. Penoso. Cuando había 13 WRC en carrera, (Ogier, Neuville, Tanak, Latvala, Paddon, Breen, Meeke, Lappi, Hanninen, Suninen, Evans, Otsberg y Sordo), el cántabro era el 13º. Cuando hubo 11, (en el mismo tramo cayeron Ogier y Paddon), Sordo era el 11º. Incluso Tanak, que fue el primer líder del rallye, llegó a perder un minuto con Sordo, (pinchó…), y el estonio se lo recuperó como si nada. El cántabro entró en los puntos gracias al abandono de Latvala, y acabó 9º, y por menos de 10 segundos gracias a los problemas de Mads Otsberg que, después de haber perdido un minuto, si hay un tramo más, también adelanta a Sordo.

Mejor no escribimos nada más, pero después de haber apoyado tanto a Dani Sordo, ya nos hemos quedado sin argumentos para seguir haciéndolo. Es evidente que no tiene confianza, y esto, en un rallye en el que se “vuela”, se nota más que en ningún otro. Hay rallies que pueden ayudar a “esconder” algunas “miserias”, pero Finlandia es de esos en los que se notan las carencias más que en cualquier otro. Y las de Dani Sordo han encendido todas las alarmas.

Lo peor es que en 15 días se llega al terreno en el que el de Puente San Miguel ha conseguido su única victoria, Alemania y, por mucho que se le dé bien el asfalto, me cuesta creer que vaya a pasar de ser el último WRC a ser el 1º, máxime cuanto Neuville y Ogier se están jugando el título.

Por cierto: Ogier, por culpa de la rotura de la suspensión trasera derecha se dio un golpe contra un árbol, en la 1ª etapa, teniendo que abandonar. Podría haberse reenganchado, pero su copiloto, Julien Ingrassia, estaba físicamente tocado y no lo pudo hacer. Así fue como Thierry Neuville, que tampoco tuvo su rallye, (acabó 6º), consiguió, con los 3 puntos extras por haber sido 3º en el “Power Stage”, igualar en el liderato del mundial a Sebastien Ogier. Quedan 4 rallies y hay máxima igualdad. Y si a Sordo, (la virgen se aparece de vez en cuando…), le saliese un buen rallye de Alemania, que se vaya mentalizando de dejarse adelantar por Neuville, si fuese necesario, porque los rallies de Sordo están siendo los rallies de la “basura” y los de Neuville los de un piloto que está luchando por el título contra uno de los más grandes de la historia.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

11 − 8 =