Gana Verstappen en Malasia

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La Fórmula 1 de 2017 está siendo desconcertante. Lo que pasó en Malasia es una buena muestra de ello. Ganó Verstappen cuando todo apuntaba a que ganaría Vettel, mientras Hamilton sumaba puntos consolidando su liderato en el mundial

En ésta Fórmula 1 de 2017 al final nada es lo que al principio parecía. Ferrari empezó asustando en Malasia y al final acabó sufriendo más que nadie, dándose la paradoja de que sus 2 coches tuvieron problemas, y de hecho Kimi Raikkonen ni siquiera pudo correr, cuando debería haber salido 2º en la parrilla.

Antes que el finés el que sufrió los avatares de la mecánica fue un Sebastien Vettel que apuntaba a hacerse con la pole, después de haber hecho e mejor tiempo en los últimos entrenamientos libres. Sin embargo, detectaron un problema en ése motor, se lo cambiaron antes de la clasificación y, cuando salió en la Q1 a por su primera vuelta buena, comprobó que el turbo no funcionaba, abortándola y volviendo a su box. De allí ya no volvió a salir, quedando condenado a salir el último de la parrilla, mientras Lewis Hamilton, su rival para el título, se hacía ocn la pole.

Entretanto, Raikkonen demostraba el potencial de los Ferrari haciendo 2º para la parrilla, a solo una décima del poleman, y dejando abierta alguna esperanza a la “scudería” en forma de ayuda del finés al alemán en la remontada a la que se vería obligado Vettel. Por su parte, los Red Bull mostraron su potencial, colocándose 3º Verstappen y 4º Ricciardo, pero ya a medio segundo de Hamilton.

Pero en carrera todo se puso del revés. En la salida, para empezar, ya no estuvo el Ferrari de Raikkonen que se negó a funcionar. Se lo llevaron rápidamente al box, intentando arreglar la avería y tratando de salir desde el pit Lane, pero ni esas. Kimi se quedó con las ganas de hacer una buena carrera y de ayudar a Vettel, siempre que hubiese podido presentar batalla a Hamilton.

El “agujero” que dejó Raikkonen en la parrilla lo aprovechó mejor que nadie el alumno más aventajado del pelotón, “Mad” Max Verstappen, pegándose a Hamilton desde la primera curva, y adelantándolo como si fuese un paquete en la 4ª vuelta, en cuanto se autorizó el uso del DRS. A partir de ahí el irrespetuoso jovencito de Red Bull empezó a poner tierra, (segundos), de por medio, y se escapó hacia la que ha sido su 2ª victoria en la F-1 después del histórico triunfo conseguido en Montmeló.

Por detrás, Vettel venía como un poseso, adelantando coches por lo civil o por lo criminal hasta que, siendo ya 4º, habiendo salido el 20º, llegó a Fernando Alonso que, por cierto, había entrado en la Q3, y clasificado el 10º. En ésa pelea, ya apocas vueltas del final, en la que Vettel iba a doblar a Alonso, jugándose el tercer puesto con Ricciardo, saltaron chispas, al menos por la boca, ya que el asturiano, al ver agitarse las banderas azules,  abrió claramente la puerta para que le doblase su “amigo” Ricciardo… y aparentemente la cerró para que no le doblase tan fácilmente su “enemigo” Vettel. El alemán lo puso verde por la radio, mientras que el español dijo que no se había enterado de nada y que nada más lejos de su intención que molestar a Vettel. Los que hayan visto las imágenes del “incidente” tendrán una idea clara de lo que realmente pasó, al margen de las declaraciones de unos y otros.

A esas alturas, el 1º de Verstappen y el 2º de Hamilton estaban ya más que asegurados, y la única duda era ver si Vettel finalmente iba a minimizar los daños y acaba 3º, inmediatamente detrás de Hamilton. Pero no pudo ser porque Ricciardo tapó todos los huecos en las últimas vueltas, acabando 3º, completando así el éxito de los Red Bull.

Alonso por su parte, y sin que sirva de precedente, ésta vez tuvo que hincar la rodilla ante el joven Stoffel Vandoorne que, por primera vez, superó en carrera al asturiano, que acabó 11º, mientras que su compañero en McLaren finalizó 7º. Carlos Sainz, por su parte, soñando ya con su llegada a Renault, se vio obligado a abandonar en un fin de semana para olvidar rápido.

Quedan todavía 5 Grandes Premios y Hamilton ya le saca 34 puntos de ventaja a Vettel. Podría parecer todo encarrilado a favor del piloto de Mercedes pero, viendo el potencial de los Ferrari, ni el propio Hamilton está tranquilo. Por su parte los Red Bull han vuelto a demostrar que tienen el mejor chasis del campeonato ya que, siendo el de Malasia un circuito donde el motor es importantísimo, suplieron las carencias del motor Renault que equipan con un chasis imbatible. Es verdad que el de Sepang es un circuito muy de motor, con sus dos largas rectas, pero no es menor cierto que sus curvas ponen a prueba los chasis, y es en ese terreno en el que los Red Bull se mueven con soltura.

Por cierto: cansados de pagar, pagar y volver a pagar, el gobierno de Malasia y el circuito de Sepang albergaron su última carrera de Fórmula 1. No están los tiempos para seguir tirando el dinero y, como el precio lo había puesto el tío Bernnie, los nuevos gestores de la F-1 no han querido rebajarlo, y los malayos han dicho que hasta aquí llegaba su amor por la máxima categoría del automovilismo.

La próxima cita será en Japón. En uno de los circuitos más bonitos del mundial, Suzuka. Empiezan los “match ball” para Vettel que, además de superar a Hamilton, necesitará la ayuda de Raikkonen y hasta de los Red Bull para poner en aprietos a Hamilton. El final del mundial 2017 promete ser interesante, como lo será saber en qué acaban las “largas” que está dando Alonso para confirmar que sigue en McLaren. ¿A dónde va a ir, sino?

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