Rallye Córcega

El actual campeón del mundo de rallies ganó en Córcega su tercer rallye, de cuatro disputados esta temporada, demostrando que ni las normas “anti” Ogier ni los cambios de reglamentación han permitido que aparezca un rival que, en serio, pueda dificultarle un nuevo título

De los resultados de Córcega pueden sacarse varias lecturas. La primera, y la más importante, es que Sebastien Ogier no parece tener rivales a la vista que puedan impedirle un nuevo título de campeón del mundo. Y eso que solo van 4 rallies, (de 13 que tiene el calendario), y que algunos pilotos, (como Lappi, Tanak, Neuville…), han dado muestras de su potencial, y que, además del Ford de Ogier, el Toyota y el Hyundai, a veces, se meten en la “pomada”. Pero es que Ogier es mucho Ogier. Y me explico.

Liberado en Córcega de la carga negativa del orden de salida, que en la tierra, (salvo que llueva…), le perjudica, en el asfalto de Córcega Ogier salió a lo suyo. ¿Y qué es lo suyo? Pues que de 4 tramos que tenía la primera etapa, (el rallye tenía 12), Ogier hizo, de carrerilla, el mejor tiempo en los tres primeros, acabando la etapa ya con más de medio minuto sobre sus perseguidores, 33.6 sobre Neuville, 38.7 sobre Meeke, 44.2 sobre Tanak, 1.13.5 sobre Lappi y 1.13.8 sobre Evans. ¿Y Sordo, se preguntará alguno? Pues Sordo, todo un especialista en asfalto, y sin haber tenido problemas, (ni siquiera en la “trócola”), era 7º, a 1.14.4 del líder. Y eso gracias a que ya había abandonado Loeb.

Irte a la cama en Córcega, como se fue Ogier, con más de medio minuto de ventaja sobre tus rivales, es toda una garantía. Y una tranquilidad. El Tour de Corse es una prueba endiablada, con tramos de asfalto, retorcidos y muy complicados, por lo que recortar tiempo allí, décima a décima, segundo a segundo, si no hay un pinchazo o un error por el medio, es prácticamente imposible. Y eso que, aún siendo apenas 12 tramos, en la primera etapa había uno, La Porta, (que se repetía dos veces, el 1º y el 3º), que tenía nada menos que 49 kms., y el último día, el domingo, con solo dos tramos, el primero tenía la friolera de ¡55 kms.! O sea que, aunque el organizador trate de que haya emoción e incertidumbre en el resultado hasta el último momento, metiendo un tramazo como éste como fin de fiesta Ogier, llegando, como llegó, a ése tramo con 44 segundos de ventaja, se encargó de que, desde la primera etapa, la cosa estuviese vista para sentencia. Y así fue.

Otra de las lecturas que se pueden sacar de Córcega, (y de unos cuantos rallies previos), es que los días de gloria, o de posible gloria de Dani Sordo, parecen ya haber dado paso al ocaso de una carrera que, empezando muy prometedora, no acabó de cuajar y que tiene todos los visos de estar en la recta final, con el escaso bagaje, para lo que prometía, de una única victoria en un rallye del mundial. El cántabro lleva ya demasiados rallies sin poner meter la cabeza entre los mejores. Entretanto, el coche que lleva ha ganado rallies, sus compañeros de equipo han luchado por las victorias o al menos por los podios, como ha sido el caso de Neuville en Córcega, donde acabó 3º, mientras que a Dani, aunque en Córcega decía que su coche iba muy bien, los tiempos no le salían. Las declaraciones de Sordo al finalizar los tramos dejaban clara su impotencia. Su 4º puesto, siendo un buen resultado, fue y es un espejismo, y de los grandes. Acabó a 55 segundos del 3º, Neuville, (va con su mismo coche), y a 2.02.6 del ganador, y solo superó al 5º, Elfyn Evans, un piloto “menor”, si lo comparamos con lo que parecía que iba a ser Sordo, por apenas 3.5 segundos. Sí, fue 4º, pero después de que en la última etapa pinchase Lappi, y que abandonasen Loeb y Meeke. O sea que si Sordo hubiese acabado 7º a nadie le podría extrañar.

El cántabro parece que sale a verlas venir, a esperar que los que salen a correr de verdad cometan errores, o tengan problemas, y él, así, ir subiendo posiciones. Pero salir a luchar, desde el primer metro, por la victoria, parece que ya no está en la propuesta que a día de hoy ofrece Dani Sordo. En el primer tramo, el de los 49 kms., Ogier le metió nada menos que 36 segundos. Si Sordo hubiese sido 2º en el tramo, bueno, vale, será porque Ogier es, en condiciones normales, imbatible. Pero no. Sordo no fue 2º. Fue el 7º, detrás de Ogier, Loeb, Tanak, Meeke, Neuville y Evans, y superando a Mikkelsen, en su debut en asfalto con el Hyundai, en 3.1, a Lappi, que no es un piloto de asfalto, en 7.2 y a Latvala, otro al que el asfalto se le “atraganta” muchas veces, en 10.2. El cronómetro no engaña.

Otra de las lecturas del rallye de Córcega fue comprobar, una vez más, que Sebestien Loeb es un extraterrestre. Si en México, (rallye de tierra), ya había demostrado que, a pesar de llevar 5 años fuera del mundial no se había olvidado de pilotar, en Córcega, (rallye de asfalto), penalizado por salir muy atrás, fue el único que le echó carreras a Ogier. Aunque solo fue en el primer tramo cuando, saliendo Ogier 1º y Loeb 11º, y por ello encontrándose suciedad en las trazadas, las frenadas y los apoyos, Loeb llegó a la meta con solo 9.7 segundos de desventaja respecto a Ogier. Lamentablemente, en el 2º tramo Loeb se salió, en una frenada muy fuerte, a la que seguramente llegó con las ruedas todavía algo frías, y cayó en una zanja de la que no pudo salir. Se re-enganchó, y acabó el rallye haciendo 3 mejores tiempos.

Hablando de mejores tiempos, el que más hizo fue Esapekka Lappi, con 4, seguido por Ogier y Loeb, que hicieron 3 mejores tiempos cada uno, y Ott Tanak, que hizo dos scracths. ¿Sordo…? Su mejor tiempo fue un 5º, (en el 6º tramo), y su peor tiempo un 10º. Y es que Sordo ni siquiera enseñó las garras en el “Power Stage”, que fue ganado por Lappi, (5 puntos), seguido de Loeb, (4 puntos), Ogier, (3 puntos a sumar a los 25 de la victoria), Kris Meeke, (que sumó 2 puntitos a los otros 2 que consiguió por ser 9º en Córcega), y Ott Tanak, que sumó un punto a los 18 que consiguió por ser 2º.

El mundial está liderado por Ogier, que ya tiene 87 puntos, y al que siguen Neuville, con 67 y Tanak con 45. Sordo ya está muy lejos. Es 8º, con 30 puntos.

La próxima cita será en Argentina, sobre tierra, en un rallye con una afición tan apasionada como desmesurada, en el que el hecho de que Ogier salga 1º, si no llueve, le volverá a perjudicar, (casi tanto como a Neuville, que saldrá 2º a la carretera), y ese perjuicio será la única posibilidad que tendrán sus rivales, los que salen más atrás, (Sordo, Latvala, Lappi, Meeke, incluso Mikkelsen y Tanak).

¿Volverá el Dani Sordo que tanto nos ilusionó? A pesar de las últimas evidencias en contra, no seremos nosotros los que dejaremos de confiar, (y de soñar…), con que podamos volver a disfrutar del mejor Sordo, y si hay un terreno abonado para volver, ése es el de Argentina. El cántabro allí es adorado. Correrá como en casa. Y en épocas pretéritas se le llegó a bautizar como “El cóndor”, después de haber hecho un scratch estratosférico en el tramo del mismo nombre, en unas condiciones, (niebla), dificilísimas.

Vuelve, Dani. Necesitamos, (y tu más que nosotros…), un gran resultado tuyo.