Intratable estuvo el piloto de estonio de Toyota, marca con la que debuta este año y con la que consiguió su primera victoria “japonesa”. Su dominio fue aplastante, casi insultante y, haciendo 10 mejores tiempos, de 18 tramos, a partir del 5º tramo dejó sin opciones a sus rivales

Impresionante actuación de Ott Tanak con el Toyota Yaris WRC en el Rallye de Argentina. El estonio, que en el 2º tramo hizo un trompo y perdió casi medio minuto, a partir del 3º empezó a recuperar, haciendo scratch tras scratch, (llegó a encadenar 6 mejores tiempos seguidos, desde el 6º hasta el 11º tramo), dominando la prueba con una superioridad tan abrumadora que sus rivales poco pudieron hacer más que aplaudir y darse por vencidos.

El actual campeón y líder del mundial 2018, Sebastien Ogier, penalizado, (como siempre), por el orden de salida, solo pudo aguantar un par de tramos delante. El 1º, una corta Súper especial urbana de apenas 1,9 kms., y el 2º, el tramo de “Las Bajadas”, de casi 17 kms., en el que, a pesar de abrir pista, hizo el mejor tiempo, en el que fue el único scratch del todavía, con permiso de Thierry Neuville, máximo candidato a revalidar el título. A partir de ese momento, Ogier empezó a perder, tramo a tramo, tiempo con sus principales rivales y, una vez que vio, al acabar la 1ª etapa 5º, a 36.4” de Tanak, que no tenía nada que hacer, prefirió no asumir riesgos, sumar la mayor cantidad posible de puntos, ya que su principal objetivo es revalidar el título, no ganar carreras.

Precisamente Ogier y Neuville fueron los líderes más efímeros del rallye; el belga de Hyundai lo fue al hacer el mejor tiempo en el primer tramo, mientras que el francés de Ford lo fue al hacer el mejor tiempo en el 2º tramo. En el 3º, después del primer mejor tiempo de Tanak, Andreas Mikkelsen se situó como líder, con apenas 3.6” de ventaja sobre Ogier, una posición que mantuvo un tramo más, ya que después del 4º tramo, y después del 2º mejor tiempo consecutivo de Tanak, Mikkelsen mantuvo su preciada posición, ya por delante de Tanak, y por solo un segundo de ventaja.

En el 5º tramo, un tramo corto, de solo 6 kms., el más corto del rallye, (a excepción del inaugural), se dio la grata noticia del mejor tiempo de un Dani Sordo que había empezado el rallye mal, haciendo el 8º mejor tiempo en el primer tramo, (aunque solo perdió 1.5” al ser un tramo de menos de 2 kms.), pasando a muy mal en el 2º tramo, “Las Bajadas”, que como ya decíamos era de casi 17 kms., y en el que el cántabro hizo el ¡11º tiempo! a nada menos que 24.2” del scratch de Ogier. Cuando partía entre los favoritos, en solo dos tramos, Sordo ya estaba el 11º, a casi medio minuto del líder, Ogier, y muy por detrás de sus compañeros de filas, ya que Mikkelsen en ese momento era 2º, a apenas 4” de Ogier, y Neuville 4º, a 7.6” del líder.

Con Ott Tanak ya líder, a partir del 6º tramo empezó la exuberante exhibición del piloto estonio de Toyota, ya que la apuesta de Tommi Makkinen encadenó 6 mejores tiempos consecutivos, desde el 6º al 11º tramo, ambos inclusive, acostándose al acabar la 1ª etapa con 22.7” de ventaja sobre Kris Meeke y 28.6” sobre Thierry Neuville. Sordo que, aunque no estaba en los tiempos como para luchar por la victoria, sí se estaba entonando un poco, (hizo un 2º mejor tiempo, detrás de, como no, Tanak, en el 7º tramo), acabó la 1ª etapa 4º, a 29.5” de Tanak y con 6-9”de ventaja sobre un Ogier que, claramente, tiraba la toalla y se dedicaba a correr con la calculadora en la mano.

La 2º etapa tuvo, por culpa de la niebla, momentos dantescos. En algunos tramos, como en el caso del mítico “El Cóndor”, (que este año se hacía al revés), no se veía a más de 10 metros. Tanak, corriendo como un poseso, seguía encadenado scratch tras scratch, y así llegó, con su 6º mejor tiempo consecutivo, a acumular una ventaja sobre el 2º, Neuville, de 43.1” y de 51.3 sobre el 3º, Meeke. El 4º, que seguía siendo Dani Sordo, ya estaba a más de un minuto, (1.08.6”), mientras que el español se había distanciado de Ogier, al que tenía ya, superado el ecuador del rallye, a una cómoda ventaja de 41”.

Así las cosas, el interés estaba en ver la pelea por el 2º puesto que libraban Neuville y Meeke, sin perder de vista la “presión” que Dani Sordo metía a Meeke disputándole el tercer escalón del podio, Y fue en esas circunstancias cuando Meeke se encontraba una piedra en el camino, (aunque parezca la letra de una canción mexicana, el irlandés la “sufrió” en Argentina), pinchando y teniendo que parar a cambiar la rueda, perdiendo algo más de dos minutos y con ellos su posición en el podio, y algo más, ya que al final acabó 7º, siendo superado por un Dani Sordo que, un rallye más, y estando a “verlas venir”, nadando y guardando la ropa, se “encontró” con un nuevo podio, logrando un 2º-3º que le da a Hyundai el liderato en la clasificación de constructores.

En la última etapa, de solo 3 tramos, Tanak salió simplemente a “controlar” a sus rivales, ya que tenía al 2º, Neuville, a la confortable ventaja de 46.5”, y al 3º, Sordo, a 1.08.2, por lo que, salvo sorpresa mayúscula, la victoria, más que merecida, era suya. Con las primeras posiciones fijadas, quedaba por ver qué pasaría en el último tramo, el “Power Stage”, el que da 5, 4, 3, 2 y un punto a los cinco primeros. Y lo que pasó fue que Neuville hizo el mejor tiempo, encadenando dos scratchs consecutivos, seguido por Ogier, (4 puntos a la “butxaca” del francés de Ford…), el 3º fue Mikkelsen, 4º Tanak, (dos puntos más a sumar a los 25 de la victoria para el de Toyota), siendo 5º Kris Meeke, con Citroën. Dani Sordo. que es evidente que, una vez que tiene ganada una posición que el “satisface”, es de no asumir riesgos, fue 7º, por detrás de Esapekka Lappi, un planteamiento totalmente distinto al de su compañero Neuville que, incluso arriesgando su 2º puesto y sus opciones de seguir disputándole el título a Ogier, se “tiró” a por los 5 puntos que premian al más rápido. O sea que: o no había órdenes de equipo en Hyundai, o Neuville, como piloto ambicioso que es, se las pasa por el arco del triunfo.

Con este resultado, el líder del mundial sigue siendo Ogier, pero ahora con solo 10 puntos de ventaja sobre Neuville. El 3º ahora es el ganador en Argentina, un Ott Tanak que, a pesar de estar a 28 puntos de Ogier, dado que ganó después de hacer un rallye impresionante, se ha sumado al pelotón de favoritos al título. El de Argentina ha sido el 5º rallye de 13, y está claro que, por el potencial del piloto, y por el de su Toyota, hay que contar con él. Mikkelsen es 4º en el campeonato, ya a 46 puntos de Ogier, mientras que Sordo es 5º, y el tercer piloto de Hyundai, ya a 55 puntos del líder.

Hablando de Toyota, Jari Matti Latvala, aunque hasta ese momento estaba en la “pomada”, solo aguantó dos tramos. En el 3º chocó contra un talud, teniendo que abandonar a las primeras de cambio, dejando su coche tan tocado que ni siquiera pudo re-engancharse en la 2ª etapa. Entre su “bajón”, y el éxito de Tanak, está claro que los galones de jefe en el equipo japonés han recaído en las hombreras del estonio, mientras que Lappi, que se consagró el año pasado ganando en Finlandia, y si bien hizo un buen rallye en Argentina, no acaba de “explotar”. En este rallye aguantó peleando por meterse entre los 5 primeros hasta el 10º tramo, hasta que un pinchazo le hizo perder un minuto. Acabó 8º.

En cuanto al “otro” español, Nil Solans, otro rallye para olvidar con el caramelo “envenenado” que está siendo para él el premio que M-Sport le concedió por haberlo ganado todo, (mundial Junior y mundial WRC3). En Argentina tuvo que abandonar antes de entrar a disputar el primer tramo, por la rotura de la correa del alternador. Se re-enganchó al día siguiente, haciendo algunos tiempos interesantes, si bien el “espectáculo” en su categoría, WRC2, (si bien la ganó un ya experimentado Pontus Tidemand), lo puso el imberbe Kalle Rovanpera que, a pesar de haber tenido un vuelco en la última etapa, demostró que, a sus 17 años, (cumplirá los 18 en octubre…!!!), es el piloto del futuro.

La próxima cita será al lado de casa: Portugal. Escenario de batallas épicas y en la que la previsión es que se definan los candidatos al título, ya que si Ogier, Neuville y Tanak siguen superando a los demás, quedará en solo 3 el pelotón de “outsiders”, y a nadie debería extrañarle, incluso antes de llegar al ecuador del mundial, que las órdenes de equipo empezasen a aparecer. Y es que para ganarle a Ogier, (y a Ford…), hay que “hilar” muy pero que muy fino. Y con Neuville muy bien colocado entre los Hyundai, y Tanak claramente “lanzado” entre los Toyota, sus compañeros de equipo, dado que Ogier no tiene “escudero” que le ayude, tendrán que empezar a hacer trabajo de equipo. Suena poco deportivo, sí, pero con tanto dinero, y tanto prestigio, en juego, lo normal es que pase.