Nada salió en Austria como estaba previsto. Bottas hizo la pole, cuando se
esperaba que fuese de Hamilton. Los dos Mercedes abandonaron cuando parecía
que iba a dominar la carrera. Raikkonen fue mejor que Vettel, ¡y ganó Verstappen!
Muchas cosas pasaron en Austria, y ninguna entraba dentro de las previsiones.
Para empezar, que Valtteri Bottas le “levante” una pole a Lewis Hamilton no es lo
habitual, y menos cuando el británico de Mercedes parecía haber entrado en una
de esas fases que tiene casi todos los años en las que gana, de carrerilla, varios
Grandes Premios seguidos y se escapa en el liderato del mundial, un liderato que
había recuperado en el Gran Premio anterior y que, después de abandonar en
Austria, ha vuelto a manos del único rival que tiene éste año para el título:
Sebastien Vettel.

La clasificación para la parrilla empezó con la sorpresa del “poleman”, Bottas, con
Hamilton 2º, Vettel 3º, Raikkonen 4º y Verstappen 5º. Carlos Sainz volvió a mterse
en la Q3, salió 9º, justo por delante de su compañero de equipo, Nico Hulkenberg,
mientras que Fernando Alonso no pasó de la Q2, lo que suponía que saldría
desde el puesto 14º de la parrilla. Y decimos “saldría” porque, al final, al tener que
cambiar la bigotera, si vio obligado a salir el último, desde el “pit lane”, por lo que
aprovechó, de paso, para cambiar el motor y no tener por ello ninguna
penalización más. Y otro que “saldría” 3º, pero que al final salió 6º, fue Vettel,
penalizado con 3 posiciones por estorbar a Sainz en la Q2.

En la salida, Hamilton superó a Bottas, que salió mal, y que poco a poco fue
perdiendo posiciones hasta tener que abandonar por un problema hidráulico. Poco
después, Hulkenberg “aparcaba” su coche envuelto en llamas, lo que justifica un
coche de seguridad virtual, una circunstancia que aprovecharon todos los
primeros, sorprendentemente a excepción del líder, Hamilton, para parar a
cambiar neumáticos. Error estratégico de su equipo, que veía como, pocas vueltas
más tarde, al hacer su parada Hamilton, perdía la primera posición, que caía en
manos de un “Mad” Max Verstappen desatado y que, después de los previos 3º y
2º puestos Copn los que llegaba a Austria, solo le faltaba acabar 1º. Y así fue. Y
en casa, ya que el de Austria es el circuito de Red Bull.

Las desgracias de Hamilton no acabarían allí, porque en un domingo negro para
los de Mercedes el hasta ése momento líder del mundial tenía que abandonar,
perdiendo toda opción de recuperar no ya la primera posición, sino al menos un
puesto en el podio de tal manera que la sangría de puntos con Vettel fue menor.
Entretanto, con Verstappen inalcanzable para el resto, Raikkonen se había
consolidado en el 2º puesto y Vettel en el 3º, mientras Fernando Alonso iba
escalando posiciones, haciendo una gran remontada que, después de salir el
último, se saldó con un, por ésa circunstancia, excelente 8º puesto. Por su parte,
Sainz iba de más a menos, acabando 12º con n coche inconducible, parecía que
iba sobre hielo, ya que sus neumáticos, entre el “blistering”, (ampollas…), y un
desgaste prematuro, le llevaron por la calle de la amargura.

Al final, y con Ferrari sin dar órdenes de equipo, ganó brillantemente Verstappen,
mientras que los 3 puntos que perdió Vettel con Raikkonen podrían ser de oro al
final de año. Ya se lamentarán, aunque los italianos dijeron que ellos no están por
la labor de dar órdenes de equipo. Y menos a estas alturas de la temporada.
Como dato significativo hay que decir que ¡solo los 3 primeros acabaron en la
misma vuelta! El resto, ¡todos doblados! Los Hass Ferrari hicieron un carrerón,
acabando 4º Romain Grosjeran y 5º Kevin Magnussen, cosechando unos buenos
puntos y una carretilla de dinero, mientras que los Force India acabaron 6º
Esteban Ocón y 7º “Checo” Pérez.

La próxima cita, con Gran Premio por tercer fin de semana consecutivo, será en el
“templo” de la Fórmula 1: Silverstone. Allí llegará Vettel con solo un punto de
ventaja sobre Hamilton que, al correr en casa, querrá recuperar lo perdido en
Austria, aunque no será fácil. Los Ferrari éste año van en serio. Y los Red Bull, a
pesar del abandono de Danielle Ricciardo, también.