Aunque en el podio acabaron los de casi siempre, Vettel, Hamilton y Raikkonen, el
Gran Premio de Inglaterra tuvo algo de emoción e incertidumbre gracias a un
incidente en la salida que dejó al inglés de Mercedes el último de la fila
Nada ni nadie parecía en condiciones de poner en tela de juicio ni en riesgo una
victoria de Lewis Hamilton que, viendo cómo se las gastó el inglés de Mercedes en
los entrenamientos y en la clasificación para la parrilla, hizo la pole, parecía
cantada dada su superioridad y excelente ritmo.

Sin embargo, y estas cosas pasan, en la salida se dieron dos circunstancias que
pusieron “patas pa’rriba” las previsiones y que, una vez más gracias a un
incidente, pusieron algo de emoción a una categoría que pocos ya se atreven a no
considerarla aburrida.

La cuestión es que, primero, Hamilton salió mal, perdiendo un par de posiciones
en la salida, con Vettel y con Bottas, y segundo que, al llegar a la tercera curva.
Kimi Raikkonen le pegó por detrás a Hamilton, sacándolo de la pista, previo
trompo del de Mercedes, lo que justificó que el que salía como máximo favorito a
la victoria, pasase último por la línea de meta al acabar la primera vuelta. Con
semejante golpe de teatro, en Ferrari se frotaban las manos ya que, si con algo no
contaban era con que Vettel le ganase a Hamilton en su casa algo que, en
términos de campeonato, sería muy importante.

La polémica está y estaba servida, porque desde más de un sector de la Fórmula
1 se habla de la “curiosa” coincidencia de que los Ferrari, y en especial Raikkonen,
han repartido “talegazos” en las últimas carreras que han acabado condicionando
el resultado de más de un Gran Premio. Por cierto: Kimi Raikkonen, que al menos
pidió disculpas, fue sancionado con 10” segundos, una penalización que ni
siquiera le impidió acabar en el podio. Hamilton, por su parte, inicialmente no solo
no las aceptó, sino que, al bajarse del coche, ni siquiera aceptó hablar con el
“speaker” de la carrera, (en éste caso era el expiloto de F-1 Martin Brundle).
Pasado el “calentón”, Hamilton aceptó que el golpe de Kimi fue un “incidente” de
carrera, si bien su jefe, “Toto” Wolf, echó leña al fuego diciendo que estos golpes
le parecían acciones deliberadas de Ferrari para adulterar los resultados y
mantener opciones de que Vettel pueda luchar por el título. Habrá más capítulos.
Con Hamilton el “porras”, el interés por ver lo grande sería su remontada ayudó a
que el Gran Premio no fue una nueva “sosería” de carrera. En cuanto a los
españoles, regular clasificación para Fernando Alonso, quedó el 13º, y buena
carrera, ya que terminó, en los puntos, 8º. Por su parte, mala clasificación de
Carlos Sainz, (salió desde el puesto 16º), y peor carrera, ya que se vio obligado a
abandonar por una avería. El madrileño ve como, carrera a carrera, se van
esfumando sus ilusiones de meterse más arriba, mientras que el asturiano sigue
recogiendo críticas, como la de Gunter Steiner, el jefe de Haas, que le llamó
“llorón”. Pocos amigos ha hecho Alonso en la Fórmula 1, si bien esto es
comprensible, máxime cuando, al poco de llegar a la categoría, el asturiano dijo:
“Si en la Fórmula 1 quieres tener un amigo… ¡cómprate un perro!”

Volviendo a la carrera, decir que Vettel no tuvo ninguna oposición, gestionando el
final de la carrera a su antojo, mientras que Hamilton volaba intentando llegar a su
alerón trasero, algo que parecía alcanzable, ya que el de Mercedes acabó a solo 2
segundos del Ferrari, pero esto fue solo porque Vettel dosificó su ritmo. Como
decíamos, Raikkonen, 3º, les acompañó en el podio. En el 4º puesto acabó Bottas,
por delante de dos monoplazas equipados con motor Renault, el de Ricciardo, 5º,
y el de Hulkenberg, 6º. Otro motor Mercedes, el de Ocon, fue 7º, justo por delante
del tercer motor Renault, el de Alonso que, cada carrera que pasa, deja en
evidencia que el chasis y la aerodinámica de su McLaren es una de las peores del
mundial.

La próxima carrera será en territorio Mercedes, Hockenheim, pero a la vez en
territorio de Vettel, lo que despierta un gran interés para ver si, dado que Vettel le
comió la “tostada” a Hamilton en su casa, ahora es Hamilton el que se la come a
Vettel en la suya. Y es que Vettel, con su victoria en Silverstone, sigue líder del
mundial, pero ahora con 8 puntos de ventaja sobre Hamilton, lo que obliga al
inglés a recortar distancias lo antes posible, justo cuando el campeonato superará
su ecuador, ya que la de Alemania será el undécimo Gran Premio de un mundial
calendado a 21 carreras.