Ya no es lo que se dice un jovencito, tiene 30 años, pero Ott Tanak, con
demostraciones como la de Finlandia, vuelve a demostrar que es uno de los
mejores pilotos del mundial. Solo Mads Otsberg, con un renacido Citroën, le
presentó algo de batalla al principio. Pero después nadie pudo con el estonio
La paliza que dio Ott Tanak a sus rivales en el Mil Lagos fue de órdago. Hizo nada
menos que 11 mejores tiempos, en 23 tramos disputados, siendo 5 de esos
scratchs consecutivos, del tramo 12º al 16º, manteniendo en todo momento bajo
control un rallye tan complicado y tan difícil como es el de Finlandia, en el que más
que correr, que se corre y mucho, se vuela, de rasante a rasante y entre árboles, a
unas velocidades endemoniadas. El Mil lagos es de esos rallies en los que,
cuando a un piloto le sale todo, como en éste caso a Tanak, cuando pilota de
manera fluida, solo queda aplaudirle y resignarse.

Solo el noruego Mads Otsberg, pilotando el Citroën WRC que hasta hace un par
de carreras era del fulminantemente despedido Kris Meeke, le presentó algo de
batalla al estonio de Toyota, una resistencia, la de Otsberg, que se acabó a partir
del 9º tramo. Hasta ése momento, Tanak y Otsberg se habían alternado en el
liderato, Tanak fue del primer líder, pero hasta el 8º tramo se repartían ése
privilegio entre él y Otsberg, siendo las diferencias entre ambos pilotos tan
mínimas hasta el punto que entre los tramos 6 y 7 estuvieron separados por ¡solo
una décima!, en éste caso a favor de Otsberg. Alguien se preguntará cómo es
posible estar durante 2 tramos separados por una sola décima. Pues muy sencillo:
en el 6º tramo hizo el mejor tiempo Otsberg, (en todo el rallye el noruego hizo 4
mejores tiempos), colocándose como líder con la mencionada décima de ventaja
sobre Tanak, mientras que en el 7º tramo, después de una cronometrada de 20
kms., Otsberg y Tanak ¡empataron a la décima! manteniéndose por tanto la
diferencia de una décima entre ambos.

Cansado Tanak de éste “jueguecito”, decidió que la incertidumbre se iba a acabar
y no solo recuperó el liderato, sino que, como decíamos al principio, hizo el mejor
tiempo en los tramos 12º, 13º, 14º, 15º y 16º, acabando con las esperanzas de
Otsberg y dejando al noruego mucho más preocupado de contener a Latvala, que
quería hacerse con el 2º puesto, que en poder pensar en seguir peleando con un
inabordable Tanak.

El mérito de Tanak es mucho mayor aún si comparamos sus tiempos con los de
los dos pilotos que se están jugando el mundial, Neuville y Ogier. Como en la 1ª
etapa ambos tenían que abrir carretera, haciendo de “barredoras” de sus rivales, y
como no llovió, la cosa se les complicó, por lo que Ogier acabó la 1ª etapa 6º, a
casi un minuto de Tanak, (58.8”), mientras que Neuville acabó 10º, a casi 2
minutos, exactamente a 1.57.7. A los que lo quieren saber todo, les diremos que
Tanak salía 3º a la carretera, (se sale según la clasificación del mundial), lo que,
perjudicándole algo menos que al que salía 1º, (Neuville), y muy poco menos que
el que salía 2º, (Ogier), ésta circunstancia no le impidió batir a los que venían por
detrás, lógicamente mucho más beneficiados que él ya que se encontraban los tramos mucho más limpios. Nadie, ni siquiera su compañero de equipo Jari Matti
Latvala, pudo hacer sus tiempos, aunque Latvala hizo 3 scratchs, ni tampoco el
otro Toyota, el de Esapekka Lappi, que había ganado en Finlandia el año pasado,
pudo presentarle batalla a Tanak. Y eso que Lappi también hizo 3 scratchs, los 3
consecutivos. Por cierto: entre los 3 Toyota hicieron 17 mejores tiempos de 23
tramos. Algo tendrá el agua, (y los finlandeses…), cuando la bendicen.

En cuanto a los Hyundai, hundido en la clasificación Neuville, solo Hayden Paddon
estuvo a la altura, acabando el rallye 4º, detrás de los inalcanzables Tanak,
Otsberg y Latvala. Andreas Mikkelsen estuvo muy desdibujado y en ningún
momento se pudo meter en la pomada. En cualquier caso, ningún Hyundai fue
capaz de hacer ni siquiera un mejor tiempo, algo que, además de los 17 scratchs
de los 3 Toyota, se repartieron entre los Citroën, 4 para Otsberg y uno para Craig
Breen, siendo el mejor tiempo que falta para Ogier, si bien el francés lo hizo en un
“tramito”, de menos de 3 kms.

Si algo le faltaba a la paliza que les metió Tanak a sus rivales, el estonio puso la
guinda a su súper rallye haciendo el mejor tiempo en la Power Stage, sumando así
5 puntos a los 25 de la victoria. Con este resultado, aunque todavía está muy lejos
del líder, Tanak está a 46 puntos de Neuville, con dos rallies más como el de
Finlandia, el estonio de Toyota puede llegar a los dos últimos rallies del mundial
peleando por el título.

Sebastien Ogier sigue 2º, ahora a 21 puntos de Neuville, una posición que, con 5
rallies por disputar, (Alemania, Turquía, Gales, España y Australia), permite al
francés de Ford meter presión al belga de Hyundai que, aunque este año ha
hecho rallies muy buenos, si la tónica de pretender correr sin cometer errores es la
del Mil Lagos, en un plis plas verá como tanto Ogier como Tanak se le echan
encima.

La próxima cita, Alemania, es sobre asfalto, y salir 1º lejos de perjudicar, beneficia,
ya que a medida que pasan los coches las curvas, en frenadas y en apoyos, se
van llenando de suciedad, complicando las cosas. Neuville tendrá toda la presión
encima. Está luchando por su primer título, con un coche que se ha demostrado
competitivo en todos los terrenos. En Alemania Neuville tendrá la ayuda de Dani
Sordo, que verá condicionadas sus ganas de ganar un segundo rallye por hacer
trabajo de equipo para Hyundai que, además, sigue líder en el mundial de
constructores, con 26 puntos de ventaja sobre Ford. Ogier, acostumbrado a ganar,
no sabe lo que es la presión y, si aparece, sabe gestionarla como pocos, mientras
que Tanak, por su parte, no tiene nada que perder. O sea que veremos un final de
mundial muy interesante, con el añadido de pilotos que tienen que buscar sitio
para 2019 y, para encontrarlo, tendrán que enderezar el rumbo en lo que queda de
temporada, siendo entre estos el más destacado Jari Matti Latvala, que puede ver
cómo Tommi Makkinen le da su volante a otro finlandés, el joven Kalle Rovanpera.
Ajústense los cinturones que lo más apasionante del mundial está por venir.