El estonio de Toyota, después de la exhibición de Finlandia, volvió a llevarse la victoria en Alemania, por segundo año consecutivo, reforzando sus opciones de llegar al último rallye del año con opciones de hacerse con el título.

Algo tiene el agua cuando la bendicen, y algo tiene Ott Tanak cuando, en estado de gracia y con un coche súper competitivo en todos los terrenos, el Toyota Yaris WRC, está pegándole unas palizas de aúpa a todos sus rivales. Y es que si lo de Finlandia había sido toda una exhibición de poderío, lo de Alemania, cambiando de superficie fue, incluso, más difícil de asimilar por sus rivales, en especial por parte de los dos que se están jugando el título, (con permiso de Tanak), como son Thierry Neuville y Sebastien Ogier.

Tanak empezó mandando, aunque solo por una décima, después de hacer el mejor tiempo en el tramo de apertura del rallye, el corto St. Wendel, de apenas 2 kms. En la 1ª etapa, con 6 tramos, le dejó la efímera gloria de Ogier de hacer el mejor tiempo el el 2º tramo del rallye y primero de la etapa, scratch con el que Ogier se puso líder, una posición que no pudo mantener porque Tanak encadenó, un otras otro, todos los mejores tiempos de los 5 tramos que le quedaban a la etapa. Conclusión: otra paliza, que permitió al estonio de Toyota irse a la cama 1º, sólido, con 12.3 de ventaja sobre Ogier y 27.4 sobre Neuville.

A alguno 12 segundos pueden parecerle poca cosa, pero cunado se rueda tan rápido como se rueda por el asfalto alemán, recuperar 12 “ es mucho más difícil de lo que parece, y más cuando te enfrentas a un piloto en estado de gracia y que, por si alguien lo había olvidado, ya había ganado, (aunque no haya sido con el mismo coche; ganó con un Ford), el Rallye de Alemania en la temporada pasada. O sea. Que se le da bien.

Por cierto: Dani Sordo, del que se esperaba mucho en este rallye, acabó la 1ª etapa en una decepcionante 6ª posición, lejísimos de la cabeza, (la terminó a 42.7 del líder), y superando al 7º, Esapekka Lappi, por apenas una décima.

La 2ª etapa, la más importante del rallye, con 8 tramos, suponía 2 pasadas por le temido Panzerplatte, de casi 40 kms. El ridículo e incomprensible orden de salida, que obliga a los primeros a salir a los tramos detrás de no menos de 10 “ensuciadores” de frenadas y trazadas, perjudicaba a Tanak, y así fue como los mejores tiempos empezaron a ser para pilotos que se encontraban el asfalto más limpio, como fue el caso de Jari Matti Latvala, que hizo el mejor tiempo en el primer tramo de la etapa. Latvala salía 8º a la carretera, justo detrás de Sordo, mientras que Tanak salía el 12º a los tramos.

Llegados al temido Panzerplatte, por fin se produjo una alegría para la parroquia española, ya que Dani Sordo no solo hacía el mejor tiempo, sino que al conseguirlo pasaba del 6º puesto al 4º, superando a Elfyn Evans y a Latvala. Entretanto, Tanak seguía controlando a Ogier y a Neuville manteniendo, incluso aumentado, su diferencia sobre ellos.

Así las cosas, el problema de Dani Sordo era que estaba justo por detrás de su compañero de equipo Neuville y que no había que ser muy osado para aventurar, de seguir así las cosas, órdenes de equipo para que el cántabro, en el caso de superarlo, acabase penalizando, o ralentizando, para dejarse adelantar por el piloto que se está jugando el mundial. Sin embargo, lo que pasó en la 2ª mitad de la etapa, colocó a Sordo en unas posición impensable al acabar la 1ª etapa ya que el cántabro marcó otros 2 mejores tiempos, acabando la etapa en una envidiable 2ª posición, eso sí, a la estratosférica distancia de 43.7 del líder que, como no, seguía siendo un pletórico Tanak. La situación de Sordo, aún siendo muy buena, era cualquier cosa, menos tranquila o cómoda. Detrás suyo, 3º, y a falta de 3 tramos, estaba Latvala, a solo 8 décimas, mientras que el 4º era su “jefe”, el belgas Neuville, a 8 segundos de Sordo. Peor le habían ido las cosas a Ogier que, pinchando en la 2ª pasada por Panzerplatte, perdía casi 2 minutos en el incidente, cayendo a la 9ª posición, dejándose en el camino sus opciones de disputarle el puesto a Neuville y con ello recortarle puntos en la clasificación general de pilotos.

La 3ª y última etapa, de apenas 3 tramos, se disputaría en un terreno similar al de la 1ª, que tan mal le había ido a Sordo. Posiblemente por ello, el cántabro salió a lo loco, y en los primeros kilómetros del tramo, cuando venía marcando el mejor parcial, se salía y, después de perder un minuto y medio, aunque conseguía acabar el tramo, tenía que abandonar por rotura del radiador. Lo peor de su error fue que, antes que él se saliese, Latvala había roto el cambio, de tal forma que, si hubiese comunicación con el equipo, le habrían dicho que “levantase” porque ya estaba asegurado el 2-3 para Hyundai, aunque lo previsible sería que Sordo tuviese que ceder a Neuville el 2º puesto. Una pena para el cántabro y un respiro para un Neuville que, tomando precauciones para no chocar, y de forma inesperada, se colocaba 2º, un puesto impensable mientras no pinchó Ogier ni abandonaron Sordo y Latvala.

Con esta situación se llegó al último tramo, la Power Stage. El mejor tiempo, y con el los 5 puntos a mayores fueron para Ogier, mientras que Tanak, con la victoria asegurada, se tiraba a por más puntos que le permitiesen acercarse a los dos primeros del campeonato, haciendo el 2º mejor tiempo, sumando 4 puntos a los 25 de la victoria. Neuville solo puedo ser 5º, algo que no estuvo mal porque así sumó un punto más a los 18 del 2º puesto, aumentando con Ogier la diferencia a 23 puntos, mientras que Tanak, con los 29 cosechados en Alemania, se acerca, a falta de 4 rallies, a 13 de Ogier y a 36 de Neuville.

A este ritmo, Tanak puede convertirse en el árbitro de un mundial que hace 2 ó 3 rallies parecía cosa de Neuville y Ogier. Quedan por disputarse los rallies de Turquía, una novedad para todos, España, Gales y Australia y, viendo que Tanak gana con tanta autoridad en la tierra como en el asfalto, en Hyundai y en Ford estarán empezando a preocuparse.

El Rallye de Turquía, a mediados de septiembre, (coincide con el Princesa…), dará la medida de las opciones reales de Tanak. Si el estonio vuelve a darle una paliza, como las últimas dos que dio a sus rivales, ya podremos ponerle el cartel de favorito de cara al título, algo que dará más emoción si cabe a una temporada en la que se esperaba un nuevo año de dominio de Ogier y, después de la “sorpresa” de Neuville, la de Tanak está rompiendo todas las quinielas, dando una incertidumbre al mundial de rallies que nos hará mantener la expectativa hasta el último rallye, en la lejana Australia.

Nos seguiremos leyendo después de Turquía.