La carrera disputada en Spa, el que posiblemente sea el circuito más mágico de
cuantos forman parte del calendario del mundial de Fórmula 1, confirmó lo que ya
no es un secreto para nadie, y que es que el Ferrari es, a día de hoy, el mejor
coche de las parrilla. Vettel apunta a su 5º título De Spa, al menos en cuanto a la carrera, poco hay que contar porque, al margen del “talegazo” que le metió Nico Hulkenberg a Fernando Alonso en la primera curva, y del adelantamiento de Sebastien Vettel a Lewis Hamilton en la primera vuelta, poco más pasó en una prueba que volvió a ser un aburrimiento total dadas lo claras que desde el principio estuvieron las posiciones de casi todos los pilotos, a excepción del de casi siempre, “Mad” Max Verstappen que, saliendo 7º acabó 3º, la de Valtteri Bottas que, arrancando desde el 17º puesto de la parrilla, hizo
una gran carrera y finalizó el Gran Premio 4º, o la de Carlos Sainz que, con un
coche inconducible, salió el 19º y acabó 11º.

Pero en Spa se habló más del anuncio de la retirada de Fernando Alonso y de las
absurdas polémicas en las que el asturiano sigue insistiendo en meterse antes de
dejar la Fórmula 1, (esta vez fue el turno de “liarse” con Red Bull), que de carreras,
sin olvidar los múltiples movimientos del mercado que, en cualquier caso, afectan
prácticamente solo a equipos menores, en horas muy bajas, como son los casos
de McLaren y Williams, o a los que pasan delicados momentos financieros, como
sería el caso del antes llamado Force India y que, en una demostración más de en
qué se ha transformado la Fórmula 1, que ha convertido a algunos equipos en
caprichosos juguetes de “papás” multimillonarios comprando asientos para sus
hijos, generalmente no especialmente dotados para estar al máximo nivel del
automovilismo mundial.

La clasificación para la parrilla, alterada con la lluvia, dejó claro que, tal y como
vinimos comentando desde el principio de temporada, el único futuro de Alonso
era irse de la Fórmula 1, ya que su equipo es uno de los peores de la parrilla, y
ninguna de las 2 ó 3 buenas escuderías le quieren en sus filas, reconociendo su
talento al volante, pero poniendo por encima de su talento la dificultad de trabajar
con él por culpa de su carácter y por la forma que tiene el asturiano de entender la
competitividad y la competición, que acaba poniendo los equipos en los que ha
estado “patas pa’rriba”. Alonso ni siquiera pasó de la Q1 y, con todo el respeto al
riesgo que implica un accidente, Hulkenberg le hizo el “favor” de, con su “strike”,
evitarle una carrera penosa en la que el McLaren del asturiano se vería doblado a
las pocas vueltas. Decepción también para Carlos Sainz, que tampoco pasó la Q1,
y al que, sin otro volante posible, no le ha quedado otra alternativa que “heredar”
el que deja Alonso, un regalo “envenenado” porque a la gran McLaren que forma
parte de la historia más brillante de la Fórmula 1 como uno de los equipos más
laureados y exitosos, ni está ni se le espera. En todo caso, y aunque haya sido por
lo delicado que se puso el asfalto de Spa, hay que destacar que, además de la
pelea Hamilton-Vettel por la pole, que cayó a favor del inglés de Mercedes,
sorprendió el 3º-4º de los Force India de Esteban Ocón y “Checo” Pérez.

En cuanto a la carrera, la emoción y la incertidumbre solo estuvo centrada en dos
situaciones, ambas en la primera vuelta. Por un lado, la de comprobar que,
después del tremendo error de Hulkenberg llevándose “puesto” a Alonso en la
frenada de la primera curva, y el posterior “palo” que le metió Alonso a un
“indefenso” Charles Leclerc, no había ninguna consecuencia física para ninguno
de los 3 pilotos, y por el otro, ver cuánto duraba Vettel detrás de Hamilton, una
duda que se resolvió mediada la primera vuelta, en la recta de Kemmel, cuando el
alemán de Ferrari, con un coche claramente más rápido, y con mejor capacidad de
tracción, adelantaba a Hamilton, ¡sin necesidad del utilizar el DRS…!!! como si el
Mercedes de Hamilton estuviese parado.

Ahí se acabó la carrera ya que el resto del Gran Premio fue súper plácido para
Vettel, lejos del alcance de Hamilton, que acabó a 11 segundos del Ferrari,
mientras que por detrás el único que corría a lo loco era Verstappen, (estaba en
casa…), y justificaba su talento alcanzando el tercer escalón del podio, un éxito
para un coche, el Red Bull que, lastrado sobre todo por el motor, (Renault), no
está para grandes cosas, al menos en los circuitos tradicionales como el de Spa,
donde la potencia y la velocidad punta son fundamentales.

Este fin de semana no habrá descanso para la Fórmula 1 porque llega el turno de
Monza, el templo de la velocidad, o lo que es lo mismo, otro escenario en el que el
paso por delante que está el Ferrari debería volver a ser una carta ganadora,
mientras que equipos como McLaren volverán a sufrir de lo lindo, no pudiendo
esperar nada bueno de Alonso. En Mercedes, por su parte, ya están pensando en
las órdenes de equipo ya que los 17 puntos de ventaja que todavía le lleva
Hamilton a Vettel son muy pocos viendo lo fácil que los Ferrari, o al menos el de
Vettel, superan a los Mercedes, fundamentalmente si hablamos de circuitos en los
que la velocidad punta y la potencia son básicas. Obviamente en Mercedes,
“mosqueados” como están por la competitividad de Ferrari, están trabajando a lo
loco para intentar encontrar el porqué de su desventaja respecto al monoplaza de
Maranello, centrándose en conseguir algo más de potencia pero, a la vez, mejor
capacidad de tracción y una mejor utilización de los neumáticos por parte del
coche alemán. El “palo” de ver cómo en Spa el Ferrari de Vettel superó con
facilidad al Mercedes de Hamilton, en subida y sin necesidad de activar el DRS,
(en las primeras vueltas está prohibida su utilización), les ha dejado “tocados”,
sabedores de que, si no encuentran “algo” con lo que hacer frente a la
superioridad del Ferrari, se encaminarán a perder el mundial. Y todo esto sin
olvidar que Vettel está 17 puntos por detrás por la gran “cagada” de Alemania
cuando, liderando Vettel con comodidad el Gran Premio, se salió de pista
perdiendo 25 puntos que parecían más que seguros.

Descartar a Mercedes y a Hamilton sería un error pero, viendo que si no tienes
coche en ésta Fórmula 1 no puedes hacer nada, mucha “magia potagia” van a
tener que hacer en Mercedes para impedir este año el 5º mundial de Vettel.
Siguiente episodio: Monza, territorio Ferrari por excelencia. Apuesten todo al Nº 5,
rojo.