Habría que retroceder muchos años para recordar un rallye del mundial en el que
a los 3 favoritos les haya pasado algo, y al final la victoria se la llevase uno que
pasaba por ahí. En cualquier caso, el triunfo de Tanak le coloca en una excelente
posición de cara al título.

Con el de Turquía, volvió parte de la añorada ureza de las pruebas del mundial de
rallies, y decimos parte porque, a pesar de lo roto y duro del terreno sobre el que
se desarrolló el rallye turco, no admite la menor comparación con los rallies de
antes, los de verdad, los que duraban 5 ó 6 días y que, como el Acrópolis, que
siempre fue un buen ejemplo de rompecoches, tenían 46, 47 o 48 tramos, algunos
de ellos de casi 50 kms. Y sin casi. A día de hoy, los rallies son de dos días y
medio, y de entre 12 y 18 “tramitos”, salvo alguna y muy escasa excepción.
La cuestión es que el Rallye de Turquía representaba un desafío para todo el
mundo, ya que ninguno de los pilotos que actualmente siguen el mundial sabían lo
que era correr en terreno turco, de tal forma que la precisión a la hora de tomar
notas iba a resultar fundamental, sobre todo en las primeras pasadas. Por otra
parte, y en el estado de cosas, el de Turquía no iba a ser un rallye cualquiera, ya
que lo que está en juego son los títulos, tanto el de pilotos como el de marcas y,
quedando solo 3 rallies después de este, los errores se empezarán a pagar caros,
muy caros.

Con esta situación, la lectura que se podía hacer a priori del Rallye de Turquía
incluía que Thierry Neuville debería correr a la contra, controlando a un Sebastien
Ogier que necesitaba ganar al belga de Hyundai para llegar al final de temporada
con opciones de revalidar su “dictadura” en el mundial, y que Ott Tanak tenía que
ganar para hacer crecer sus opciones de pelear por el título hasta el final, una
situación que nadie habría pronosticado en el primer tercio de la temporada pero
que, después de sus 2 victorias consecutivas, en dos terrenos tan diferentes como
Finlandia y Alemania, y logradas con una superioridad apabullante, colocaban al
estonio de Toyota en una situación inmejorable, todo ello sin pasar por alto que
Toyota no podría estrenar en Turquía la evolución del Yaris WRC, por lo que
Tanak tendría que defenderse con material “viejo”.

Por otra parte, al tener que competir los principales favoritos tomando no pocas
precauciones, los “outsiders”, tipo Jari Matti Latvala, Andreas Mikkelsen, Hayden
Paddon, Elfyn Evans, Teemu Suninen y/o Esapekka Lappi, que no tendrían que
tomar precauciones y que, como mucho, tendrían que cuidar las espaldas de sus
jefes de filas, Mikkelsen y Paddon las de Neuville, Evans y Suninen las de Ogier, y
Latvala y Lappi las de Tanak, tendrían más posibilidades de buscar la gloria.
El español Dani Sordo, por su parte, aunque no estaba en su programa este rallye,
en una clara demostración de que Hyundai prorrogará su contrato para 2019,
aunque sea, otra vez, con un programa corto, sí hizo los reconocimientos, no vaya
a ser que el año que viene tenga que ir a correr a Turquía y no conozca el rallye,
lo que sería un escollo si él, o las marca, se estuviesen jugando algo.

En cuanto al rallye, de tierra, con piedras y agujeros tamaño “big”, abrir pista
supondría un hándicap, lo que abría aún más el abanico de favoritos, y uno de
ellos, Andreas Mikkelsen, dejó claro que quería reivindicarse, y así fue como hizo
el mejor tiempo en el mini tramo inaugural, de solo 2 kms., situándose como
primer líder del rallye después de un tramo inaugural con varias sorpresas, siendo
las más destacada el “morrazo” que se pegó Ogier, pasándose de frenada
después de un salto y perdiendo casi 10 segundos con su error, lo que motivó que
solo pudiese ser el 14º en ese primer tramo, superado, incluso, por pilotos de
WRC2 como Kajetanowicz, Kopecky, Tidemand o Tempestini.
La 2ª especial, ya un tramo de los de verdad, (38 kms…), Craig Breen, otro de los
“outsiders”, y que había sido 2º en el primer tramo, hizo el scratch, aupándose al
liderato del rallye, algo que o dejó de sorprender porque hacía muchos rallies,
desde el fulminante despido de Kris Meeke, que no se veía a un Citroën en
cabeza de una prueba. Por su parte Ogier y Neuville, penalizados por abrir pista,
perdían nada menos que 23.6 el francés de Ford y 17.6 el belga de Hyundai, lo
que les situaba en unas “incómodas” 8ª y 6ª posición.

El tercer y el cuarto tramo, más limpios que el primero, y con Neuville y Ogier
conscientes de que en el 2º se habían pasado de “precavidos”, devolvieron al
resto de pilotos a la realidad, y así fue como Neuville hizo el mejor tiempo en el 3º,
superando a Mads Otsberg en 2.1, a Ogier en 2.6 y a Mikkelsen en 2.9,
manteniendo el liderato Breen, una posición que perdió después del 4º tramo, a
manos del primer líder, Mikkelsen que, al hacer el mejor tiempo, recuperaba el
liderato del rallye, mientras que en ese 4º tramo, de 12 kms., Ogier era 2º, a solo
‘una décima! de Mikkelsen, y Nueville 3º, a 2.6 del noruego de Citroën. O sea: que
Neuville, 4º en ese momento en la general, y Ogier, 7º, empezaban a “marcarse”,
mientras el podio circunstancial era para Mikkelsen, Breen y Otsberg. Tanak,
perdido, “viajaba”, ya a más de medio minuto del líder, exactamente a 33.4, en el
9º puesto.

El 5º tramo no era otro que la repetición del infernal 2º, con sus 38 kms. ya limpios
de polvo y paja, y en el que un pletórico Ogier hizo el mejor tiempo, metiéndole
nada menos que 18 segunditos a Neuville, tiempazo con el que Ogier subía de
golpe 5 puestos, pasando del 7º al 2º., ahora a 12.7 del líder, que seguía siendo
Mikkelsen, y con 7.7 de ventaja sobre Neuville, 3º.

La pelea era encarnizada y emocionante. En el 6º tramo, scratch de Neuville, que
supera, en un tramo de 21 kms., en 8.7 a Lappi y en 8.8 a Ogier, colocándose 2º,
1.1 por delante del francés de Ford y a solo 19 del todavía líder, Mikkelsen,
mientras que en el 7º tramo, el último del día, dio señales de vida Tanak que,
haciendo el mejor tiempo, y aunque se mantenía a medio minuto de la cabeza, ya
se colocaba 5º en la general, ahora por detrás de Neuville, que al finalizar la 1ª
etapa se ponía líder, con solo ¡3 décimas! De ventaja sobre Ogier, 2.6 sobre
Mikkelsen y 16.3 sobre Latvala.

La 2ª etapa empezó con un tramazo de Ogier que, en 34 kms. metía a sus rivales
la friolera de 22.5 a Tanak, 23.2 a Mikkelsen, 25.8 a Evans y 29.9 a Latvala,
colocándose como líder, con una cómoda ventaja, pasando de las diferencias de
décimas, a los 25.5 sobre Mikkelsen. ¿Y Neuville…? Pues que al belga, cuando
en los tiempos intermedios venía rodando entre 4 y 5 segundos más rápido que
Ogier, se le salió el amortiguador delantero izquierdo por el capó, acabando el tramo, perdiendo más de 3 minutos, pero teniendo que abandonar al no ser
posible la reparación.

El vuelco de la situación no era pequeño, y no solo del rallye, era increíble, ya que
con esta circunstancia, Ogier parecía poder recuperar, de un plumazo, la
desventaja con Neuville en el mundial, incluso pudiendo salir líder al acabar el
Rallye de Turquía pero este deporte, que es tan puñetero, tenía reservada la
siguiente sorpresa, y el consiguiente disgusto, a Ogier que, aunque consiguió
acabar el 9º tramo, lo hizo con problemas de suspensión. A pesar de perder 18
segundos con Mikkelsen, autor del mejor tiempo, mantenía el liderato sobre el
noruego, pero ahora con solo 7.5. Tanak, entre tanto, a pesar de que seguía sin
poder meterse en la pomada, y eso que en este tramo hizo el 2º mejor tiempo, a
solo 1.8 de Mikkelsen, se colocaba 4º, a 38.4 del líder.

Entre la meta del tramo 9º y la salida del 10º, Ogier, con los medios que tenía en el
coche, ya que los pilotos no pueden recibir ningún tipo de ayuda externa, pareció
solucionar la rotura de la suspensión, tanto como que en el 10º tramo hizo el mejor
tiempo, pero después de penalizar por retraso 6 minutos, que son 60 segundos
reales, al tardar mucho en la reparación, lo que le relegaba al 4º puesto del rallye,
a 46.1 del nuevo-viejo líder, que volvía a ser Mikkelsen, con Tanak ya 2º, después
de superar a su compañero Latvala, al que en la general aventajaba después del
10º tramo en 2.1 segundos.

Pero no se habían acabado las sorpresas ya que en el 11º tramo Ogier se salía y
tenía que abandonar. Increíble error el del pluricampeón francés ya que tenía a tiro
meterse entre los 3 primeros, estaba a solo 7.7 de Latvala y a 9.8 de Tanak, una
posición que, con el ya conocido abandono de Neuville, le reforzaba en sus
opciones de revalidar el título. Pero si ésta sorpresa parecía colmar el colmo de
los imprevistos, resulta que en ese mismo 11º tramo Mikkelsen empezó a sufrir
problemas de transmisión, con la rotura de un palier, lo que le hacía perder casi 2
minutos en un tramo en el que Tanak, haciendo el mejor tiempo ¡se colocaba líder
del rallye! Increíble, máxime si se tiene en cuenta que el 2º era Latvala, a 13
segundos y que, dada las posiciones en el mundial, no iba a atacar al letón de
Toyota. Prácticamente así acabó la 2ª etapa, con Tanak aventajando en 13-1 a
Latvala y en 1.10.5 a Paddon. O sea que triunfo cómodo a la vista para Tanak. Ver
para creer.

De cara a la 3ª y última etapa, siendo cortísima, 4 tramos que entre todos apenas
sumaban 35 kms., el único interés era la Power Stage ya que, contando con el “re-
enganche” de Neuville y Ogier, lo único que interesaba era saber quién se llevaría
los puntos del último tramo, además de ver si Ogier sería capaz de meterse entre
los 10 primeros para “arañar” un punto.

Al final, efectivamente, Ogier acabó 10º y “cosechó” ese ansiado punto, siendo
Neuville el más rápido en la Power Stage, 5 gallifantes para él, más otros 4 para
Ogier, por quedar 2º, de tal forma que, con un rallye menos por disputar, las
diferencias entre Neuviile y Ogier siguen siendo las mismas con las que se llegó a
Turquía, o sea 23 puntos. Tanak, que en la Power Stage fue 3º, con lo que sumó 3
puntos a los 25 de su, tal y como iba en los primeros 1º tramos sorprendente e
inesperada victoria victoria, se coloca ahora 2º en el mundial, a solo 13 puntos del
todavía líder, Neuville, y 10 por delante del 3º, Ogier.
Y Toyota se ha colocado líder en el aparatado de marcas…!!!

Quedan por disputar 3 rallies, Gales, España y Australia y, viendo cómo están las
cosas, parece que la emoción y la incertidumbre del desenlace nos acompañará
hasta el último metro del último tramo en la lejana Australia.
Alguien se apunta a acompañarme al país de los canguros…? El rallye es del 15
al 18 de noviembre, en Coffs Harbour, (precioso lugar de la Gold Coast…), y el
viaje cuesta menos de 1.500 euros.

¿Te apuntas…?