El mundial de rallies entra en su recta final, faltan 2 pruebas, y el de siempre,
Sebastien Ogier, se prepara para dar la estocada final y hacerse con un nuevo
título, aunque todavía esté a 7 puntos del líder Thierry Neuville.

Llegados al último cuarto de la temporada, las noticias no siempre están en los
tramos y, en el caso del Rallye de Gales, “la” noticia, el “bombazo” antes de
empezar la prueba, fue la confirmación de que Sebastien Ogier volvía a casa, a
Citroën, en 2019. Una gran noticia para los franceses, y una muy mala para los
ingleses de Ford que, con la pérdida de Ogier, volverán a ser unos segundones en
el mundial, ya que no hay en el mercado, Tanak también se les escapó, pilotos
que puedan presentar batalla al “coco” de los últimos años. Con Tanak con
contrato en Toyota, y Neuville “atado” por Hyundai, no hay pilotos para suplir una
baja tan importante, 2 si recordamos que Tanak también estaba en el equipo Ford
de Malcolm Wilson.

Pero para que Sebastien Ogier haya anunciado su regreso a Citroën han tenido
que pasar algunas cosas, entre ellas que en el equipo no quedasen huellas de los
anteriores jefes, Oliver Quesnel e Yves Matton, los que, cuando en el equipo
coincidieron dos “gallos”, los dos Sebastianes, Loeb y Ogier, le ordenaron al
“gallito”, (Ogier…), que dejase ganar al “gallo”, (Loeb…), algo que no sentó nada
bien a Ogier y, a pesar de no tener volante para seguir al más alto nivel en el
mundial, no dudó en aceptar el ofertón de Volkswagen, “ofertón” que incluía
pasarse un año sabático, al menos en cuanto a la categoría máxima, ya que,
mientras preparaba el a la postre imbatible Polo WRC, Ogier corría en el mundial
con un Skoda, pero en la categoría WRC2, o sea en la “segunda” división.
La “venganza” de Ogier con Citroën fue muy cruel porqué, a pesar de tener los
franceses un gran coche, y de haber ganado de carrerilla 9 títulos de pilotos con
Loeb, no volvieron a ganar desde que perdieron a Ogier y, todo sea dicho,
después de perder también a Loeb, que les dio su último título en 2012, pero
anunciando al mismo tiempo su retirada del mundial de rallies. A partir de ese año
el mundial no conoce otro campeón que Ogier, 4 años con el Polo WRC y el último
con el Fiesta.

Conocido el “movimiento” de Ogier, el encaje de “bolillos” todavía no ha terminado.
Los líderes de los equipos serán entonces Ogier en Citroën, Neuville en Hyundai y
Tanak en Toyota, pero con diferentes opciones para completar la terna de pilotos.
Esapekka Lappi, “suena” para dejar Toyota y marcharse a Citroën y, por increíble
que parezca, en Toyota están negociando con ¡Kris Meeke…! para que ocupe el
lugar que allí dejaría Lappi. Meeke, echado fulminantemente del equipo Citroën
mediada la actual temporada por los continuos accidentes que tenía, alguno de
ellos durísimo, no es lo que se pueda considerar un “chaval”. Tiene 39 años, que a
mitad de la próxima temporada serán 40. Nada tenemos en su contra
pero….¿cómo van a salir nuevos pilotos si los equipos oficiales le dan un volante a
un veterano de 40 años?

En cuanto a los “segundones”, alguno tendrá opciones de hacerse con un buen
volante, como serían los casos de Mads Otsberg y Andreas Mikkelsen, que
tendrían en Ford, en ambos casos volverían a “casa”, una excelente opción. En
cuanto a Dani Sordo, en Citroën verían con buenos ojos su vuelta a “casa”, si bien
siempre sería para seguir asumiendo estar en un segundo plano, mientras que en
Hyundai le siguen ofreciendo un programa corto, como el de este año, lo que hace
dudar al cántabro ya que, estando muy cómodo con los coreanos, y asumiendo
que sus opciones a pelear por el título ya le han pasado por la puerta de casa
muchos años y no las aprovechó, prefiere la “comodidad” de lo conocido, al
desafío de cambiar de equipo. Una pena lo de Dani porque, teniendo talento para
haber ganado más carreras, e incluso haber podido pelear por algún campeonato,
se fue diluyendo, hasta el punto de verse superado en éxitos y en proyección por
varios pilotos que, viniendo desde atrás, (Meeke, por ejemplo, ha ganado 5
rallies), han conseguido más victorias que la única que brilla en el palmarés del
cántabro.

Dicho todo esto, nos metemos de lleno en el “meollo” del Rallye de Gales.
El mundial llegaba a tierras “british” en un momento fascinante, con 3 pilotos, a
falta de 3 pruebas, con opciones de hacerse con el título, Neuville, Ogier y Tanak,
siendo este último la “fiera” a batir después de haber encadenado 3 victorias
consecutivas. Y Gales no fue una excepción.El primer líder fue Lappi, pero después del “tramito”, apenas 1,7 kms., con el que empezó el rallye. Al día siguiente, y ya con tramos de verdad, aunque el 1º de la etapa era de solo 7 kms., Ott Tanak mando a “parar”, haciendo el scratch y poniéndose líder del rallye. Tres mejores tiempos consecutivos del estonio de Toyota le fueron consolidando en la 1ª posición, destacando que en algunos
tramos los Toyota hacían 1-2-3, con Latvala y Lappi cubriendo las espaldas de
Tanak. O sea: que Tanak va como un tiro, sí pero que, también, el Toyota es un
buen coche.

La etapa terminó, después de 9 tramos disputados, con Tanak como sólido líder,
con casi medio minuto de ventaja sobre Neuville, 28.8, mientras que Latvala era
3º, a 31.3, Lappi 4º, a 35.9, y Ogier 5º, a 38.2. es decir>: que nadie podía con
Tanak, y que los otros 2 candidatos al título, Neuville y Ogier, estaban separados
apenas por 10 segundos, y eso que Ogier había tenido problemas de cambio
durante toda la etapa, se quedó sin 1ª y sin 2ª, lo que era una gran desventaja
especialmente en los ángulos. Y en Gales hay unos cuantos.
La 2ª etapa empezó con Ogier al ataque, ya sin problemas de cambio, haciendo el
mejor tiempo en el primer tramo del día, metiéndole de una “tacada” 7.2 a Neuville,
y poniéndose a sus espaldas, 3º, a solo 2.2. El belga de Hyundai quiso “devolver”
el golpe en el 2º tramo, cometiendo un error, en forma de ligera salida, pero
perdiendo en el incidente casi un minuto, cayendo a la 8º plaza, ya a 1.22 de
Tanak y, lo que es peor, a 40” de Ogier que, aprovechando el error del belga, se
colocaba 2º, pero ya a una inmensidad de Tanak: a 43.2.
Mientras Ott Tanak volvía a dar, con 4º rallye consecutivo, una exhibición, las
diferencias en la pelea por el podio eran ínfimas y la posibilidad de un “triplete”
Toyota estaba en juego. Y es que Lappi ina 3º, a solo 1.8 de Ogier, mientras que
Latvala era 4º a apenas1.1 de su compañero Lappi y a 2.9 del 2º, Ogier.
Emocionante.

Pero, mediada la etapa, el gozo de Tanak y el de Toyota en un pozo. Cuando el
estonio alternaba mejores tiempos con tramos “control”, ya le llevaba 41.9 a Ogier,
en un salto, el golpe en la caída rompía el cubre cárter y el radiador del Yaris WRC
del estonio y, cuando estaba dando un paso de gigante para meterse de lleno en
la lucha por el título, tenía que abandonar. La imagen del estonio desolado, tirado,
literalmente, en el suelo, fue desgarradora. De ir dominando un rallye, y pudiendo
salir líder del campeonato de Gales, a verte abandonando, hay un abismo que a
Tanak, entre lágrimas, le costó digerir. Una pena, sí. Una putada, también. Pero
las carreras, lamentablemente, son así.

Por su parte Ogier, que “pasaba” por ahí para ver si “pescaba” algo, con la
tranquilidad de que Neuville ya estaba, por detrás, muy lejos, (el belga era 8º, a
53.6 de Ogier), al abandonar Tank se colocó como líder, aunque con 3 “jabatos”
echándole el aliento en la nuca: Latvala 2º, a 5.5, Lappi 3º, a 10.8, y Craig Breen,
que estaba haciendo un rallye muy bueno con el Citroën, (corría en casa…), era
4º, a 14.4. Interesante pelea sea avecinaba.

Neuville, entre tanto, pensando solo en el título y en no volver a cometer ningún
error, tenía la “tranquilidad” de que, a pesar de ir 8º, por delante tenía, 6º y 7º, a
sus compañeros de equipo Mikkelsen y Paddon, lo que en realidad era un 6º para
el belga de Hyundai, ya que nadie dudaba de que los otros dos I20 WRC se
dejarían adelantar por Neuville.

La 2ª etapa acabó con Ogier 1º, Latvala 2º, a 4.4, Lappi 3º, a 11.8, y Breen 4º, a
13.5. La última etapa tenía 5 tramos, pero solo 56 kms., si bien las diferencias
entre los 4 primeros eran tan pequeñas que todo podía pasar, sin olvidarnos de
que volvería Ott Tanak solo con la intención de “arañar” algunos puntos en la
Power Stage. Y la cosa no pudo empezar más emocionante. Latvala y lappi se
tiraron a “degüello”, haciendo el 1º y el 2º mejor tiempo, Ogier hizo el 3º,
poniéndose Latvala a solo 1.7 de Ogier y Lappi a 7.5. Y el siguiente tramo, el 2º
del día, ¡era la Power Stage…!

Latvala salió a lo loco, hizo el mejor tiempo ¡y se puso líder del rallye a falta de 3
tramos! Ogier solo pudo ser 3º en la Power Stage, por detrás de Latvala, con el
que perdió 5.2, y del 2º. Tanak, que se quedó a solo 7 décimas de Latvala, con el
“premio” de, al menos, hacerse con 4 puntos, cuando a mitad del rallye estaba
metiendo una paliza, una más, a todos sus rivales, y parecía tener ya en la
“butxaca” los 25 puntos de la victoria. Breen, que perdió en el tramo casi medio
minuto, quedaba totalmente descolgado de la lucha por la victoria, incluso por el
podio, quedando ese privilegio reducido a Latvala, Ogier y Lappi que estaban
separados por apenas 14.1 entre 1º y 3º, siendo Ogier, el 2º, a 3.6 de Latvala, el
que tenía que responder en los 3 tramos que quedaban. Y allí sacó toda la “casta”
el quíntuple campeón, haciendo el mejor tiempo en el tercer tramo, superando en
3.4 a Latvala, (el tramo era de 8 kms.), manteniéndose 2º, a falta de solo 2 tramos
pero a ¡solo 2 décimas de segundo de Latvala!
En el siguiente tramo, de 14 kms., Ogier volvía a hacer el mejor tiempo, superando
otra vez a Latvala en 3.3, recuperando así el liderato del rallye, pero con apenas
3.1 sobre Latvala a falta de un tramo de 8 kms.
El último tramo se suponía de infarto, pero Latvala prefirió “conformarse” con un 2º
puesto final, volviendo a hacer el mejor tiempo Ogier, que jamás se confía,
ganando finalmente el rallye Ogier, con 10.6 de ventaja sobre Latvala y 35.1 sobre Lappi.

Craig Breen acababa finalmente 4º, haciendo un buen rallye, mientras que
Neuville terminaba 5º, después de superar a sus dos coequipers, que no le
ofrecieron resistencia, y a un cada vez más desdibujado Otsberg que, pudiendo
ser 5º, acabó 8º.

La actitud de Latvala y Lappi en los últimos tramos, al ver que no podían batir a
Ogier, tuvo, tiene, su “lógica”. Toyota va 1ª en el mundial de Marcas, y un 2º-3º de
Toyota les permitía alejarse del 2º, Hyundai, al que ahora tienen a 20 puntos. Una
salida de Latvala o de Lappi, por disputarle la victoria en el rallye a Ogier, no solo
habría significado la pérdida de 15 puntos, sino que al mismo tiempo le
“regalarían” un puesto a Hyundai. Los japoneses de Tommi Makkinen optaron por
el objetivo final, el titulo de Marcas, máxime si tenemos en cuenta que, con el
abandono de Tanak se les ha complicado, y mucho el de pilotos. Y es que
haberse hecho, el mismo año, con el mundial de pilotos y el de marcas, habría
devuelto a Toyota a las épocas gloriosas de Juha Kankkunen y Didier Auriol, en
los años 93 y 94, cunado los “japos” ganaron ambos títulos algo que, por cierto, no
habían conseguido en ninguno de los dos años de Carlos Sainz como campeón
del mundo.

Quedan 2 rallies, España y Australia, y la situación es que Thierry Neuville sigue
1º en el campeonato, pero ahora tiene a Sebastien Ogier a solo 7 puntos. Ott
Tanak, que de haber ganado en Gales se habría metido de lleno en la pelea por el
título, (incluso podría haber salida como líder el mundial), lo tiene ahora mucho
más difícil, aunque no imposible. Está a 21 puntos de Neuville y a 14 de Ogier. Si
vemos los últimos resultados, Tanak podría llegar a Australia con opciones.
Neuville lleva 2 rallies malos, abandonando en Turquía, (sacó solo 5 puntos
después de hacer el mejor tiempo en la Power Stage), y acabando 5º en Gales:
solo 10 puntos de la general, más 2 del 4º en la Power Stage. Ogier, por su parte,
también había tenido un rallye para olvidar en Turquía, (cosechó solo 5 puntos,
igual que Neuville), si bien “enderezó” la situación ganando en Gales, aunque
haya sido de “rebote” por el abandono de Tanak.
O sea que, en función de lo que pase en Cataluña, veremos un final de mundial
súper emocionante.

Por cierto: en Cataluña vuelve Dani Sordo. Podrá, por fin, ganar un 2º rallye? La
situación es inmejorable. En la 1ª etapa, de tierra, saldrá bastante atrás respecto a
los favoritos, (saldrá 7º), o sea que tendrá varias “limpiadoras” por delante, todo
ello sin olvidarnos de que ya estamos en época de lluvias y, si llueve, salir atrás
perjudica. A cruzar los dedos para que no llueva.

En todo caso, Dani tendrá que correr mucho para superar claramente a Neuville si
no quiere, una vez más, tener que aceptar órdenes de equipo, porque no podemos
olvidar que el belga necesita los puntos como el comer, y una posición a estas
alturas puede decidir un mundial.