Después de otro recital, esta vez en el Rallye de Suecia, el piloto estonio de
Toyota ha vuelto a demostrar que él y su Yaris WRC son el equipo a batir. Ni
Ogier ni Neuville pueden con él y solo las “desgracias” del año pasado podrían
impedir que en 2019 se lleve el título.

Lo de Tanak y Toyota va totalmente en serio, y una prueba incontestable de ello
son los últimos rallies de 2018, incluso el primero de 2018, dominados con una
superioridad casi insultante del piloto estonio y que, de no haber mediado algunas
“desgracias”, en forma de roturas o pinchazos, como el de Montecarlo, estaríamos
hablando del piloto de moda y del hombre-máquina a batir.

En Suecia Tanak dio una exhibición de poderío, marcando 5 mejores tiempos, de
19 tramos, y poniendo a sus rivales contra las cuerdas, primero dominándolos con
solvencia, a pesar de que en los primeros tramos las diferencias eran pequeñas, y
controlándolos en los últimos tramos, una vez que su puso a una inalcanzable
distancia de casi un minuto.

El primer y efímero líder fue Thierry Neuville, posición que ocupó después de
hacer el mejor tiempo en el primer tramo, un “tramito” espectáculo de apenas
1.900 metros. En el 2º tramo, primer scratch de Ott Tanak y liderato al canto, una
posición que mantuvo hasta el 5º tramo, cuando también efímeramente se lo
arrebató su compañero de equipo Jari Matti Latvala, al que solo un tramo después
superaba un sorprendente Teemu Suninen que se ponía, por primera vez en su
carrera, como líder de una prueba del mundial, un liderato que le duró al finlandés
de Ford el tiempo, 3 tramos, que Tanak tardó en dejar de “controlar” para pasar al
ataque, entre otros a su compañero Jari Matti Latvala que, haciendo un muy buen
rallye, estaba en la “pomada”.

Por cierto: el 6º tramo, el que encumbró a Suninen, fue fatídico para un Sebastien
Ogier que, abriendo pista, sufría en los tramos, hasta el punto de salirse contra un
“snowbank”, en una zona sin espectadores, teniendo que abandonar, para
reengancharse al día siguiente con su C3 WRC sin ningún daño. Entretanto, el
“otro” Seb, Loeb, sufría después de mucho tiempo apartado de los rallies, mientras
que su compañero de equipo Andreas Mikkelsen, al que Hyundai había
comunicado que le bajaba del i20WRC en Córcega para subir a Dani Sordo,
estaba haciendo un buen rallye, manteniéndose en todo omemento entre los
primeros.

Acabando la 1ª etapa se produjo una de las grandes “sorpresas” del rallye, como
sin ninguna duda fue que el joven finlandés Jari Huttunen, con un Skoda R5,
hiciese el mejor tiempo en la especial de Torsby, superando a más de una decena
de pilotos de WRC. Claro que su tiempo, 5.50, demostró, al final del rallye, que
algunos iban de “paseo”, ya que ese tramo sería el último del rallye, y Power
Stage, y en el Tanak, que iba líder y no necesitaba “correr”, le sacaba 48
segundos de ventaja a Esapekka Lappi, hizo el mejor tiempo, haciendo un 5.15
que ponía “colorados” a los que no superaron el 5.50 de Huttunen en la 1ª pasada.

La etapa finalizó con el liderato de Suninen y la desaparición de Latvala, que caía
en una de las tantas trampas que tienen los tramos del Rallye de Suecia.
La 2ª etapa empezó con Tanak recuperando el liderato que le había arrebatado
Suninen y, tramo a tramo, el estonio empezó a estirar sus diferencias, hasta el
punto que, mediada la etapa, ya le sacaba más de medio minuto a sus
perseguidores, metidos todos ellos, Mikkelsen, Neuville, Lappi, Suninen, Evans,
Meeke, y Loeb en una lucha sin cuartel por el 2º y el tercer puesto, separados por
escasos segundos. Tanak ya no soltó el liderato, gozando de una confortable
ventaja, si bien al ritmo que se corre en Suecia, cualquier situación dista mucho de
ser una diversión o de la posibilidad de hacer o tener una carrera cómoda.
La última etapa tenía solo 3 tramos y a ella llegó Tanak con la confortable ventaja
de 54.5 segundos sobre el 2º y el 3º, ya que Lappi y Mikkelsen acabaron la 2ª
etapa empatados a la décima. Neuville, a la sazón 4º, estaba a solo 2.3 del 2º
puesto, una posición que intentaría “birlar” a su compañero de equipo Mikkelsen.
Así las cosas, Mikkelsen hacía un tiempo anormalmente malo en el primer tramo,
lo que daba la 3ª posición a Neuville, algo que podría interpretarse como órdenes
de equipo, ya que, siendo Neuville el candidato de Hyundai al título, y no corriendo
Mikkelsen en Córcega, tenía toda la lógica que primasen los intereses del belga y
de la marca coreana sobre la “necesidad” de Mikkelsen de hacer un buen
resultado.

Ogier, entretanto, cuidaba sus neumáticos intentando llegar a la Power Stage y
hacerse con el mejor tiempo y al menos 5 puntos, pero ni así, ya que el “caníbal”
Tanak no daba opción en la Power Stage, a la que salió con 48.8 sobre Lappi,
haciendo el mejor tiempo y acabando el rallye con 53.7 sobre un formidable 2º,
Lappi y 56.7 sobre el 3º, Neuville. Ogier solo pudo ser 4º en la Power Stage,
(Neuville fue 2º…), cosechando el francés de Citroën en la excursión a Suecia
solo 2 puntos.

Respecto a Tanak, si no tenía ya a sus rivales muy desmoralizados al ver que no
pueden con él, los “remató” dejándoles un “recadito” al declarar, al acabar el rallye,
que no había corrido a fondo y que aún tiene margen para ir más rápido.
Por último, destacasr la burna actuación del joven español Jan Solans que,
debutando en Suecia, y corriendo con mucha cabeza, acabó en el podio, 3º, en su
categoría.

La próxima cita, el Rallye de México, tendrá protagonismo español, ya que allí sí
que estará Dani Sordo al que, al menos en la 1ª etapa, le beneficiará claramente
el orden de salida.

¿Podrá aprovecharlo…? Esperemos que sí.