No somos de hablar de suerte, o mala suerte, en el deporte, pero lo cierto es que
a Dani Sordo no le sale una derechas. En México, después de 4 meses sin
competir a alto nivel, y cuando iba a ponerse líder, una avería le dejó tirado,
mientras que a Ogier todo le salía a favor. Y así ganó el francés Aunque el Rallye de México aparecerá en todas las estadísticas con un rallye más del mundial, sus resultados no pueden esconder una patética y preocupante puesta en escena: empezaron el rallye apenas 22 coches y lo acabaron 16, y esto gracias a que varios pilotos, entre ellos el español Dani Sordo, se “re-engancharon” después de abandonar, algo que también hicieronJari Matti Latvala, Andreas Mikkelsen o Esapekka Lappi.

Con tan paupérrima inscripción, a nadie podría llamársele agorero si pronosticase
que la continuidad del Rallye de México en el mundial no pinta nada bien, y menos
cuando hace algunas semanas, el nuevo Gobierno del país azteca anunció que no
podría seguir pagando la “morterada” que pagan por tener la Fórmula 1. Solo 6
equipos locales tomaron la salida y, aunque los mexicanos son unos forofos del
motor, ni con su pasión podrá mantenerse una prueba con tan escasa capacidad
de convocatoria. Al tiempo.

Con tan poca participación, todo el peso del espectáculo y las expectativas
recaían sobre los pilotos oficiales, con el aliciente para los mexicanos de la
presencia de Dani Sordo, al que consideran como si fuese un piloto local. Y como
tal lo apoyan. El cántabro, que no competía en el mundial desde hacía más de 4
meses si bien, preparándose para México, había ganado una semana antes el
Rallye Sierras de Fafe, se veía beneficiado por el orden de salida ya que, al no
haber corrido ni en Montecarlo ni en Suecia, era el único piloto oficial sin puntos, lo
que le permitía salir a la carretera el 9º, con 8 “barredores” de lujo por delante,
siendo de ellos el más “castigado” el que abría pista, o sea el líder del mundial, el
estonio Ott Tanak.

Sordo, sabedor de que en las primeras pasadas por los tramos se vería muy
beneficiado, se tomó las cosas con cierta calma, sin asumir riesgos, pero estando
siempre entre los mejores. De hecho hasta el 6º tramo siempre fue 2º o 3º, lo que
le permitió estar al acecho de un Ogier que estaba haciendo un rallye excepcional
ya que, a pesar de salir 3º a los tramos, detrás de Tanak y Neuville, no se veía tan
perjudicado como ellos y empezaba a hacer mejores tiempos, colocándose líder,
con Sordo nunca más lejos de los 5 segundos.

Hablando de Neuville, al belga sus opciones se le torcieron a las primeras de
cambio, ya que en el primer tramo de la etapa destrozaba su neumático trasero
izquierdo, perdiendo 44 segundos y cayendo al 9º puesto, ya muy lejos de los
pilotos que se jugarían el rallye, para colmo en el momento en el que su hasta este
rallye desdibujado compañero de equipo, el noruego Mikkelsen, se ponía líder de
la prueba. Visto lo visto en México, parece que el “toque de atención” que le han
dado a Mikkelsen en Hyundai, bajándole del coche para Córcega y dándole su
volante a Sordo, le ha “espabilado”, porque hasta que tuvo una avería le estuvo discutiendo la victoria a Ogier. El noruego aguantó el liderato 3 tramos, cediéndolo
por un pinchazo que acabó siendo más que eso. Tocó una piedra que se encontró
en la trazada, pinchando y teniendo que parar a cambiar el neumático. Siguió,
pero pocos kms. más adelante se rompió la suspensión, demostrando que la
piedra había hecho mucho más daño que el simple pinchazo.

Así, con Ogier líder, se llegaba hasta el 7º tramo, que fue cuando una avería
eléctrica frustraba las aspiraciones de Dani Sordo, obligándole a abandonar
cuando tenía el liderato a tiro, ya que precisamente en ese tramo Ogier pinchaba,
perdiendo algo de tiempo, lo que con seguridad habría motivado que el español se
colocase como líder del rallye. Prueba de que hasta Ogier lo tenía asumido,
cuando el francés de Citroën llegó a la meta y le dijeron que Sordo ni siquiera
había podido empezar el tramo, respiró tranquilo y asumió que, con Dani en
carrera, habría perdido el liderato de la prueba. Cara para Ogier. Cruz para Sordo.
Entretanto también ya había desaparecido en combate, en el primer tramo de la
etapa, el finlandés Teemu Sunninen que, después de darse un buen golpe, no
solo tenía que abandonar sino que su Ford había quedado tan “tocado” que ni
siquiera podía re-engancharse en el rallye, mientras que, con la meta de la etapa
casi a la vista, también caía Jari Matti Latvala, en su caso por una avería en el
alternador de su Yaris WRC.

La 1ª etapa finalizó con Sebastien Ogier como cómodo líder, con 14.8 de ventaja
sobre un consistente Elfyn Evans, 21.1 sobre Kris Meeke, 37.1 sobre un
“castigado” Tanak, por tener que abrir pista, 39.1 sobre su compañero Lappi y
1.00.7 sobre el 2º gran “castigado”, Thierry Neuville que, al salir 2º a la carretera,
veía muy mermadas sus posibilidades al encontrarse los tramos casi tan sucios
como Tanak y que, después de sus problemas de neumáticos en el primer tramo,
asumía que, aunque él no es de los que tiran la toalla, que a ese ritmo no podría
acercarse a los tiempos de Ogier, Evans o Tanak.

El 2º acto, la 2ª etapa, empezó con polémica. A poco de terminar el primer tramo,
se salía Lappi, no dejando prácticamente espacio para que pasaran los coches
que venían por detrás. Por increíble que parezca, en ese tramo Ogier volvía a
pinchar, esta vez la rueda delantera derecha, perdiendo algo de tiempo, y con ello
el liderato del rallye, que pasaba a manos del piloto que había hecho el mejor
tiempo, que no fue otro que Kris Meeke, pero los Comisarios de la prueba sacaban
la badera roja virtual, cancelando el tramo, y decidían dar el mismo tiempo a todos
los pilotos que habían tenido dificultades para superar el punto en el que estaba
parado Lappi, dándole por tanto a Ogier un tiempo mejor que el que el francés
había hecho, lo que provocaba un enfado monumental en Meeke, que “sacaba la
lengua a pastar”, acusando de tramposos a los de su exequipo, diciendo que lo de
Lappi, dejando el coche en la mitad de la carretera, había sido una “jugarreta” para
beneficiar a Ogier, que venía pinchado.

A nadie puede escapársele que Meeke, despedido en año pasado de forma
fulminante de Citroën, se la tiene “jurada” al equipo francés, y seguramente por
eso al irlandés, en el “calentón” se le fue la cabeza. Sin embargo, al acabar el
rallye, un caballeroso y deportivo Kris Meeke pedía disculpas por su salida de pata
de banco, pidiendo perdón a todo el mundo, en especial a Ogier y a Citroën.
Lamentablemente para Meeke, en el siguiente tramo tenía problemas, perdía más
de un minuto y con ello la posibilidad de seguir discutiéndole la victoria a Ogier que, ya más tranquilo, se dedicaba a gestionar su ventaja, mientras Evans y
Tanak se disputaban el 2º y el tercer puesto.

La 2ª etapa finalizó con un “mini” tramito, de apenas 1.100 metros, en el que Dani
Sordo consiguió su único mejor tiempo en el rallye, mientras que Ogier terminaba
la etapa como cómodo líder, con 27 segundos de ventaja sobre Evans y 29.2
sobre Tanak.

La 3ª y última etapa, de solo 3 tramos, solo tenía el aliciente de ver cómo acababa
la batalla entre Evans y Tanak por el 2º puesto, y saber quién se llevaba los
puntos de la Power Stage. De entrada, golpe encima de la mesa de Tanak que,
haciendo el mejor tiempo en el primer tramo se ponía 2º, una posición que
refrendaba en el 2º tramo, marcando también el scratch.

Así se llegaba a la Power Stage. Kris Meeke, que en ese momento era 5º, pero ya
sin ninguna posibilidad de alcanzar al 4º, Neuville, salió a lo loco, y a punto estuvo
de hacerse con el mejor tiempo, un éxito que le “birló” el “jefe”, Ogier, por solo ¡25
milésimas…!!! O sea que 5 puntos extras para el ganador del rallye. El 2º fue
Meeke, 3º Neuville, 4º Sordo y 5º Lappi. Tanak, que había castigado sus
neumáticos en los 2 primeros tramos en su ataque al 2º puesto, solo pudo ser 6º,
si bien mantiene el liderato del mundial, ahora con 4 puntos de ventaja sobre
Ogier. Aunque solo han transcurrido 3 rallyes de los 14 que tiene el calendario, el
título ya parece cosa de 3: Tanak, que va 1º, Ogier, 2º, a 4 puntos del estonio y
Neuville, 3º, a 10 puntos de Ogier.Sordo, gracias al la paupérrima inscripción, al final acabó 9º, sumando sus primeros puntos en el mundial, 2 que, unidos a los 2 del 4º puesto en la Power Stage, le sitúan 13º en el mundial, con 4 puntos.

La próxima cita será sobre asfalto, en el maravilloso y mítico escenario de
Córcega, con el “regreso” del “coco” Sebastien Loeb, la presencia de Dani Sordo y
la incertidumbre de saber si Tanak seguirá demostrando que será un difícil rival a
batir, máxime en un rallye en el que abrir pista lejos de penalizar, beneficia y
mucho porque, aunque Córcega no sea de meter “cuneta” y sacar grijo en los
apoyos y en las frenadas, en asfalto todo lo que sea salir por detrás, perjudica.