Dominio absoluto de los Mercedes que en la carrera de Azerbayán completaron su
4º doblete de la temporada, o sea 4 de 4. Los Ferrari siguen amenazando, pero
sin concretar su potencial.

Los Ferrari llevan “amenazando” desde la pretemporada, y los Mercedes llevan
“machacando” desde que empezó la temporada. Lo cierto es que, por H o por B,
los monoplazas de Maranello no han conseguido en ninguno de los 4 primeros
Grandes Premios de la temporada plasmar en buenos resultados el potencial de
un coche que parecía bien “parido”, pero que por errores propios y alguna que otra
decisión insólita, como las de “parar” a Charles Leclerc para que no luchase con
Sebastien Vettel, ven como los Mercedes, haciendo un excelente trabajo de
equipo, se alejan en la clasificación.

Y es que disputado el 20% de la temporada 2019, tanto Valtteri Bottas como Lewis
Hamilton ya le sacan más de una carrera de ventaja al mejor Ferrari, el de Vettel,
que es 3º, pero ya a 34 puntos del inglés y 35 del finlandés que, con su 2ª victoria
de la temporada, recupera el liderato del campeonato, aunque con solo un punto
de ventaja sobre su compañero de equipo.
Como tantas otras veces, más de media carrera se decidió el sábado, en la
clasificación para la parrilla. Bottas, que tuvo un fin de semana de esos que le
salen de vez en cuando, perfecto, se hizo con la pole, superando a un Hamilton
que quizás pensaba más en volver a superar a su compañero de equipo en la
salida, no sería la primera vez que lo conseguiría, ya que ésta temporada ya lo ha
demostrado, todo esto cuando parecía que la pole estaba “cantada” a favor del
piloto que estaba demostrando ser más rápido a una vuelta, además de tener un
gran ritmo: Charles Leclerc.

Pero el “estúpido” monegasco, (así se autodefinió él mismo…), chocó a poco del
final de la tanda clasificatoria en el “embudo” de Bakú, apenas unos minutos
después de que Robert Kubica hubiese “besado” ése muro y esas protecciones.
Leclerc arruinó sus opciones de salir 1º, incluso de ganar la carrera y,
cariacontecido, se tuvo que conformar con acabar 9º, si bien una penalización a
Kimi Raikkonen le situó finalmente en el 8º puesto de la parrilla. Carlos Sainz por
su parte, hacía una buena tanda clasificatoria, acabando 10º, adelantando también
un puesto gracias al “penalty” a Kimi.

La carrera podía decidirse en la salida y así fue, pero no como estaba previsto, ya
que Hamilton, aunque lo intentó en las dos primeras curvas, no consiguió
adelantar a Bottas, aunque sí mantener a raya a Vettel, y así empezaron los dos
Mercedes a escaparse y a controlar el Gran Premio. Una vez que empezaron las
paradas, Leclerc, que retrasó muchísimo la suya, seguramente para ralentizar a
los Mercedes y permitir que se les acercase Vettel, se hizo con la 1ª posición, un
puesto irreal ya que el monegasco lo alcanzó gracias a que los primeros fueron
parando a cambiar neumáticos y él no.

Una vez que se equilibró la “balanza” de las paradas, Leclerc volvió a su sitio
natural, que no era otro que, como mucho, el 4º o el 5º puesto, si bien no contaba

con toparse con el “hueso” de Max Verstappen en la lucha por el 4º puesto.
Finalmente, el joven de Red Bull fue 4º, o sea el primero de los “mortales” ya que,
de momento, y hasta que lleguen circuitos más propicios, y mejoras en los
monoplazas, nadie puede meterse en la lucha entre los Mercedes y los Ferrari.
Por detrás, Carlos Sainz hacía una buena carrera, y eso que la estrategia de su
equipo no parecía la más acertada ya que estiraron mucho su “stint” y eso le hizo
rodar más lento, a pesar de lo que al final consiguió terminar en un excelente 7º
puesto, consiguiendo sus primeros puntos de la temporada, justo por delante de
su compañero de equipo, Lando Norris, y eso que había salido dos posiciones por
detrás.

La vuelta rápida, y el punto a mayores que a partir de este año otorga, fue
conseguida, y a falta de una vuelta para que acabase la carrera, por Leclerc que le
“endosó” a sus rivales nada menos que un segundo de diferencia, lo que significa
que, o el monegasco de Ferrari quiso demostrar que, de no haber mediado su
“estupidez” en la clasificación para la parrilla hubiese sido el rival a batir, o que los
demás a ésas alturas de la carrera, y con todo decidido, ya iban de “paseo”.
La próxima cita será en “casa”, en Montmeló, y allí veremos qué mejoras traen
Mercedes, Ferrari y especialmente Red Bull, y no sería una sorpresa si vemos a
“Mad” Max meterse en la pomada, ya que el motor Honda parece que este año sí
“furrula” y, a poco que mejoren pequeños detalles aerodinámicos del monoplaza
de los “energéticos”, Verstappen se meterá en el lío. O lo creará, que para el caso
es lo mismo.

Entretanto, un cada vez más maduro y paciente Lewis Hamilton a partir de
Montmeló querrá empezar a demostrarle a su compañero Valtteri Bottas que se
acabó la “fiesta” y que, en circuitos de los tradicionales, no de los “ratoneros” y
extraños como los de Australia o Bakú, no tendrá otra cosa que hacer que “cubrir”
las espaldas del actual campeón y acompañarlo, pero siendo como mucho 2º, en
su cabalgada hacia la renovación del título.