Segunda victoria consecutiva del belga de Hyundai, después de la conseguida en
el asfalto de Córcega que, unida a las desgracias de sus rivales, le consolidan
como líder del mundial de rallies.

El de Argentina es uno de los pocos rallies que aún no ha conseguido incluir en su
palmarés como ganador Sebastien Ogier, y la edición del 2019 no ha sido una
excepción, aunque el tercer puesto de éste año, más los 5 puntos extras que
sumó gracias a su scratch en la Power Stage le han sabido a gloria ya que,
aunque no pudo impedir la victoria de Thierry Neuville, al menos no ha permitido
que el belga se le escapase mucho en la clasificación.

Después de disputados 5 rallies, y a falta de 9, Neuville y Ogier están separados
por solo 10 puntos y son, junto con el “perseguido” por las desgracias Ott Tanak,
que está 3º, a 28 puntos de Neuville y 18 de Ogier, los 3 candidatos a luchar por el
título hasta el último rallye.

La edición 2019 del Rallye de Argentina pasará a la historia por un hecho insólito
hasta ahora, como sin ninguna duda lo fue que se prohibiese el acceso al público
a los tramos de la 1ª etapa, ya que las lluvias habían dejado impracticables los
accesos y, de haber permitido que la apasionada afición argentina fuese a ver los
tramos, el rallye podría haberse colapsado. Un hecho que jamás había pasado
hasta la fecha, y que resultó especialmente sorprendente en una prueba que, si
por algo se ha caracterizado, es por tener una de las mejores aficiones del mundo,
comparables, si no la superan, a la portuguesa. Las dificultades, incluso, obligaron
a cancelar el primer paso por el 2º tramo de la 1ª etapa.

Las dificultades no solo fueron estas, ya que los pilotos se vieron en apuros dado
que los reconocimientos se hicieron en seco y la carrera fue en barro, en algunas
zonas con mucho agua, y en cualquier caso cambiando radicalmente el grip de los
reconocimientos a la carrera. Esto provocó no pocos problemas, grandes dudas a
la hora del ritmo al que correr y bastantes errores, si bien para lo mal que
estuvieron algunos tramos, las bajas fueron menos de las que podrían haberse
producido.

Entre los desafortunados, el más castigado fue, una vez más, Ott Tanak. El
estonio de Toyota, otra vez con un ritmo endiablado, que nadie podía seguir, vio
como su Toyota Yaris WRC se le quedaba parado en el medio de un tramo, por un
problema eléctrico o electrónico, y allí enterraba sus opciones de ganar una
prueba que estaba dominando y controlando. Quedan, como decíamos, 9 rallies, y
los 28 puntos de desventaja son poca cosa para Tanak, siempre que su coche no
le siga dejando tirado. Tanak ya podría haber sido campeón el año pasado de no
mediar inexplicables averías en el coche a batir y este año las cosas para él
siguen igual, lo que significará mucho trabajo para los ingenieros que lidera el 4
veces campeón del mundo Tommi Makkinen.

De hecho Tanak, aún perdiéndose 2 tramos, (los que mediaron entre su abandono
hasta que se re-enganchó), fue el piloto que marcó más mejores tiempos, en su
caso 5 sobre 15 tramos disputados. Le siguió Neuville, con 4 scratchs, Mikkelsen y

Ogier, con 3 y el otro gran desafortunado del Rallye de Argentina, Kris Meeke, que
hizo 2 mejores tiempos.
En el caso de Meeke, que durante 3 tramos, (del 3º al 6º), llegó a ir líder del rallye,
un par de pinchazos, el primero cuando estaba luchando por la victoria y el
segundo en el último tramo, cuando estaba disputando un puesto en el podio a
Ogier, le castigaron en su lucha por demostrar que no solo corre el Toyota de
Tanak. El de Meeke corre tanto como el de Tanak y solo el de Latvala se queda un
poco “rezagado”, aunque en este caso parece más una cuestión de piloto que del
coche, si bien el finlandés de Toyota pelleó hasta el final por meterse entre los
mejores, acabó 5º, y solo cedió el mejor tiempo a Ogier en la Power Stage ¡por
apenas una décima!

Una de las sorpresas positivas del rallye fue el noruego Andreas Mikkelsen.
Viendo, como ha visto, reducido su programa para hacerle huecos a Loeb y a
Sordo, y cuando parecía que la estrella del “guapo” nórdico se estaba apagando
en Hyundai, se marcó un rallye excelente, acabando 2º, detrás de su jefe de filas y
después de haber hecho 3 mejores tiempos. Con estos datos, si sabemos que los
Hyundai de Neuville y Mikkelsen acabaron 1º y 2º, que Neuville hizo 4 scratchs y
Mikkelsen 3 y ahora incorporamos que Dani Sordo acabó 6º, y sin haber hecho
ningún mejor tiempo, ya pueden ustedes ir poniéndole el calificativo que ha
merecido el rallye que hizo el cántabro. Regular. Como mucho de aprobado
raspado. Siempre hemos sostenido que al primero que hay que ganar es a tu
compañero de equipo, de forma que el resultado y el desempeño de Sordo en
Argentina le han puesto en una posición incómoda y, o da un golpe de timón en
sus próximas citas, Portugal y Cerdeña, o va a resultar que el puesto que peligrará
será el suyo y no, como parecía, el de Mikkelsen.

En cuanto a Ogier, el francés sigue sin ser capaz de poner el Citroën a su gusto y,
a pesar de ello sigue siendo competitivo en todos los terrenos, lo que nos permite
vaticinar que, en cuanto encuentre la “tecla”, será difícil no verle metido de lleno en
la pelea por el título con Neuville y Tanak.

Y fue precisamente el abandono de Tanak el que decidió el rallye ya que el
estonio, que estaba haciendo una carrera muy inteligente, sin arriesgar para no
cometer errores, superando las dificultades que planteaba un recorrido muy difícil
por culpa de las lluvias, estaba a punto de cazar a Neuville cuando su Yaris WRC
se quedó “mudo”. En ese momento las diferencias con Neuville eran de apenas 10
segundos, con Neuville asumiendo que no podía seguir el ritmo de “caza” que
había puesto el estonio. Al abandonar Tanak la diferencia pasó de 10 segundos a
los 50 que le llevaba Neuville a Mikkelsen. O sea: rallye finito.
La próxima cita será inédita para todos, el Rallye de Chile, de forma que el alumno
más “aventajado” tomando notas será el mejor candidato a hacerse con la victoria.
Allí, en el país andino, volverá Sebastien Loeb, por lo que en el equipo Hyundai no
estará Sordo.

¿Será capaz de encadenar Thierry Neuville su tercera victoria consecutiva?
¿Seguirá siendo Ott Tanak el hombre a batir? ¿Seguirán sus desgracias en forma
de averías? ¿Conseguirá Jari Matti Latvala ser tan rápido como sus colegas de
Toyota? ¿Se acabará la mala suerte de Kris Meeke? Al ser el 2º rallye consecutivo
sobre tierra ¿conseguirá Sebasien Ogier mejorar el “set up” de su C3 WRC?
Las dudas se resolverán en pocos días.