No hay quién pueda con los Mercedes, que han firmado el quinto 1-2 consecutivo, un dominio que lleva camino de batir récords dado que nadie parece estar en disposición de complicarles la vida. Aunque la próxima cita es en Mónaco y allí, si hay alguien que puede «armarla», ése es Verstappen.

Nada nuevo bajo el sol de Montmeló, ni siquiera la pole de Valtteri Bottas, que ya le ha «birlado» ésta temporada varias a «Mister poles» Lewis Hamilton, que tuvo que conformarse otra vez con ser 2o detrás de su compañero de equipo y, para confirmar que no hubo grandes novedades, volvió a salir mal Bottas, dice que tuvo algún problema de embrague, y volvió a salir de película Hamilton que, en 200 metros, y sin que le temblase el pulso, en las dos primas curvas, la rápida ese derecha izquierda del final de recta,
se hizo con la primera posición.

La situación no era fácil para Lewis Hamilton. Es cierto que pocos dudan de su inmenso talento, especialmente en su propio equipo, pero no era menos cierto que Bottas éste año parece haberle salido «respondón», en forma de poles y ganándole carreras, y de hecho el finlandés llegaba líder a Montmeló.

Un mal resultado en España, más otro muy bueno de Bottas, habrían puesto a Hamilton en una situación muy incómoda dentro de un equipo que parece muy reacio a dar «órdenes», y menos cuando tienen tanta superioridad que las órdenes serían para beneficiar a un piloto en detrimento de otro y no para «defenderse» de sus rivales.

Jugada perfecta la de Hamilton entonces, robándole la cartera a Bottas en la salida, e incluso haciendo la vuelta rápida en carrera, sumando un puntito que nunca se sabe lo necesario que al final puede ser.

En cualquier caso, no pasaron muchas cosas en Montmeló, y la carrera fue bastante previsible, por no decir aburrida, algo que pasa siempre que un equipo domina como está volviendo a dominar Mercedes, con cinco 1o-2o en los cinco Grandes Premios disputados hasta la fecha, con 3 victorias para Lewis Hamilton y 2 para Valtteri Bottas, y con sus rivales prácticamente doblados en puntos cuando el mundial apenas ha llegado al 25% de su calendario.

En cuanto al «resto» de escuderías, del Gran Premio disputado en Montmeló se pudieron hacer unas cuantas lecturas. Una, y muy importante, es que el Ferrari está mal «parido». De cuantos trazados hay en el mundial, el de Montmeló es el circuito por excelencia para saber si un coche va o no va. Y el Ferrari, a pesar de tener el mejor motor de la parrilla, no va. Y no va por un problema de chasis. Esto quedó clarísimo solo con ver como, en velocidad punta, los monoplazas con motor Ferrari, (los Ferrari, Alfa Romeo y Haas), eran los más rápidos en recta pero, al llegar las curvas, su potencial se esfumaba y se veían superados por mecánicas algo menos potentes, pero montadas en monoplazas mucho más
efectivos aerodinámicamente hablando.

En esto, en monoplazas bien paridos, atención al potencial de Red Bull, básicamente el de «Mad» Max Verstappen que después de Montmeló, superando a los Ferrari y acabando en el podio, llegará hiper motivado a circuitos en los que la puede «armar», como Mónaco, Canadá, Austria, Hungría, Singapur…

En cuanto a la «fiesta», sobre Montmeló hay varios «nubarrones». Por un lado, el circuito todavía no ha renovado el contrato con la Fórmula 1 y la situación política, y socioeconómica de Cataluña, es cualquier cosa, menos tranquila y de consenso. Para colmo, Holanda ha anunciado a bombo y platillo el regreso de Zanvoort ya para 2020, aprovechando el «tirón» de Verstappen. La fecha en la que se vaya a celebrar el Gran Premio de Holanda no debería andar muy lejos de la de Montmeló, por lo que el Gobierno catalán tendrá que darse prisa para renovar el contrato. En cualquier caso, sería una pena
que Montmeló no llegase, en 2020, al 50o aniversario de un Gran Premio de Fórmula 1 en España.

En cuanto al público, si la falta de opciones de ganar de Fernando Alonso ya habían reducido paulatinamente la asistencia de espectadores en las últimas temporadas, la ausencia del asturiano llevó la asistencia de público a cantidades previas a la llegado del español a la fórmula reina. Carlos Sainz tiene su «clá», por supuesto, pero está claro que el madrileño, que por cierto hizo una muy buena carrera, acabando 8o, no levanta las pasiones que levantó Fernado Alonso.

La próxima cita será en las calles de Mónaco, a donde llegará Hamilton con 7 puntos de ventaja sobre el 2o, su compañero Bottas, y casi doblando en puntos al 3o, que nos es Vettel, sino Verstappen, uno de los candidatos a dar espectáculo y, si se puede, ganar, en las míticas calles del Principado.