Casi nada se cumplió del guión previsto para el Gran Premio de Canadá, a pesar
de que un ganó Mercedes, por 7ª vez consecutiva y que Hamilton ganó su 4ª
carrera seguida, lo que le consolida en cabeza del mundial. Pero de entrada, todo
cambió, empezando por la pole de Vettel.


Es en los circuitos como el de Canadá, urbano, pero de acelerones bruscos y
frenadas no menos violentas, con pocas o casi ninguna escapatoria y muros muy
cerca, por no decir pegados a la línea blanca que delimita el final de la pista,
donde puede darse alguna “sorpresa”, o no cumplirse el guión de una temporada
que, desde la primera carrera, está destinada a que se la lleve el Mercedes de
Lewis Hamilton, si bien es verdad que en Mónaco, otro de los trazados
susceptibles de que pase algo “raro”, no pasó nada y fue Hamilton, a pesar de
llevar sus neumáticos hechos unos “zorros” en las últimas vueltas, el que se llevó
la victoria.


Pero en Canadá se alteró el guión previsto y, para empezar, Sebastien Vettel
“resucitó” y, acallando los insistentes rumores de retirada, hizo la pole, la primera
de la temporada y, lo que es más llamativo, la primera después de 17 Grandes
Premios, o sea después casi una temporada. Ver un Ferrari delante, después de
tanto tiempo, fue una bocanada de aire fresco y hacía prever una carrera
interesante, con Hamilton 2º en la parrilla y, para completar la “sorpresa” Charles
Leclerc 3º, justo por delante de otra inesperada “novedad”, Danielle Ricciardo que,
con su Renault, conseguía su mejor clasificación de la temporada.
Pero no acababan ahí las sorpresas porque, si ver a Vettel 1º y a Ricciardo 4º no
era lo esperado, menos lo era que Pierre Gasly ocupase el lugar natural de Max
Verstappen y que fuese su Red Bull, el de Gasly, el que quedase 5º en la parrilla
aunque todo hay que decirlo, Verstappen se quedó “cortado” en su última vuelta
buena en la Q2 al encontrarse chocado a Kevin Magnussen, y no poder mejorar
entonces su tiempo, quedando 11º, fuera de la definitiva Q3.


¿Más sorpresas? En éste caso, negativa: Valtteri Bottas. El finlandés, que había
sorprendido éste año más de una vez a su jefe de filas, Hamilton, haciendo la
pole, incluso ganándole carreras, en Canadá decepcionó y se clasificó 6º,
quedando de entrada fuera de los pilotos que lucharían por la victoria. Carlos
Sainz, por su parte, aunque hizo una buena clasificación, quedó 9º, clasificación
solo “empañada” por haber sido superado ésta vez por su compañero de equipo,
Lando Norris, y porque fue penalizado con 3 posiciones por molestar en su vuelta
buena al Toro Rosso de Alexander Albon.


Así las cosas, y como es sabido, en éste tipo de circuitos más de media carrera se
decidiría en la salida. Y en el arranque de la carrera no pasó nada, saliendo
perfecto Vettel y manteniéndose inalteradas las primeras posiciones, a excepción
de Bottas que, ésta vez muy desdibujado, perdió la posición con Hulkenberg. Por
detrás, saliendo “Bad boy” Verstappen 9º, (subió 2 puestos por las penalizaciones
a Sainz y a Magnussen, que tuvo que cambiar el chasis y por ello salió desde el pitlane…), la expectativa era ver hasta dónde, y con qué “métodos”, (por lo civil o por
lo criminal…), era capaz de llegar el impetuoso holandés.


Como por delante no pasaba nada, la incertidumbre solo estaba en el acierto, o
no, de las respectivas paradas de Vettel y Hamilton. Y tampoco pasó nada. Sus
cambios de neumáticos fueron rápidos, y así Vettel volvió a la pista manteniendo
su preciada 1ª posición. Hamilton, decidido a vender cara la que parecía iba a ser
su primera derrota, se decidió a atacar el primer puesto, y así empezó a presionar
al alemán de Ferrari, hasta que, en la curva 8, Vettel se pasó de frenada, al no
haber escapatoria se fue a la hierba, volviendo a la pista como habría regresado
cualquier otro piloto, como pudo pero, eso sí, cortando la trayectoria de un
Hamilton que venía lanzado detrás del Ferrari, ya en zona de DRS.


Frenado Hamilton en su trayectoria, y sin hacer ninguna reclamación, ni el piloto ni
su equipo, los Comisarios, una vez visionadas las imágenes, decidieron penalizar
a Vettel con 5 segundos, lo que prácticamente le daba la victoria a un Hamilton
que, una vez conocida ésa sanción, y aunque intentó adelantar a Vettel, sabía
que, con aguantar detrás del alemán, lograría su 4ª victoria consecutiva de la
temporada. Y así fue.


Acabada la carrera, Vettel encajó mal su sanción, Montando un “numerito” en el
“corralito”, (cambió los números que se ponen delante de cada coche con la
posición en la que terminaron…), mientras que Hamilton decía que la sanción le
parecía injusta y que, en la misma situación, él habría regresado a la pista
exactamente igual, entre otros motivos porque no tendría otra opción y que, lejos
de ser la de Vettel una maniobra intencionada, para mantener su posición y
perjudicar a su perseguidor, él, Hamilton, la entendía como un simple lance de
carrera.


Con este resultado Hamilton, una vez disputado un tercio del mundial, ya le saca
29 puntos a su compañero Bottas que, al menos hizo la vuelta rápida y se llevó un
punto, sumado a los 13 de su 4º puesto, mientras que el 3º, Vettel, ya está a 62
puntos del piloto inglés de Mercedes. Carlos Sainz, por su parte, no consiguió
entrar en los puntos. Acabó 11º.
La próxima cita será el Gran Premio de Francia, en Paul Ricard.