Como bien dice la propia marca, algunos vehículos están especialmente fabricados y pensados para ser únicos. Y así es el Lamborghini Aventador J, un modelo que, aunque se presentó en el Salón Internacional del Automóvil celebrado en Ginebra en el año 2012, merece ser recordado (y deseado) a día de hoy.

Miura Jota, el origen

En el año 1970 tuvo lugar la presentación del Miura Jota, un espectacular modelo deportivo que consiguió inspirar y seducir a generaciones de apasionados del mundo del motor que consiguió, incluso, que muchos de los propietarios de la versión Miura, adaptaran sus vehículos para asemejarse al máximo a la versión Miura Jota. Este momento supuso un antes y un después para la nomenclatura de los modelos Lamborghini, sería el nacimiento de los “J”, modelos increíblemente deportivos con un diseño extremo, como el Lamborghini Aventador J.

El Lamborghini Aventador J, consigue aunar pasado y futuro en su diseño. Pasado por su inspiración en el Miura “Jota” del que coge su nombre, y futuro por su clara inspiración en el modelo Aventador. Todo ello, bajo un imponente diseño que emana perfección por los cuatro costados y ofrece una experiencia de conducción incomparable.

Lamborghini Aventador J

Potente, ágil y… muy veloz

Equipado con un motor V12 700 CV de 6,5 litros, el Aventador J consigue alcanzar una velocidad que supera con creces los 300 km/h. En ese momento, exterior e interior del vehículo son un único elemento que alcanza un nivel de perfección digno de obra de arte. 

El Lamborghini Aventador J luce un diseño en el que la aerodinámica y la ligereza de los materiales prima para conseguir así controlar el flujo del aire mediante aletas de carbono con un diseño cuidado que se encarga de elevar al máximo el disfrute de la conducción.

Diseño orientado a una conducción deportiva

Con un diseño orientado a la conducción deportiva más pura, el Aventador J ha sido especialmente diseñado bajo parámetros de minimalismo y funcionalidad, hasta el extremo de que en lugar de parabrisas cuenta don dos pequeños deflectores que tan solo reducen el flujo de aire. De esta forma, el conductor está en pleno contacto con el flujo de aire producido por la espectacular aerodinámica. 

Lamborghini Aventador J

Asimismo, el Aventador J carece de todos elementos estructurales superfluos para  aligerar su peso de forma notable también gracias al uso de la fibra de carbono. La sensación de velocidad, potencia y deportividad a bordo, resulta indescriptible. 

Una lástima que lo bueno  esté reservado para tan solo unos pocos (afortunados).